Una vez más, en otra noche más, amanece Ceuta con la noticia de la quema de contenedores. Los actos vandálicos siguen dándose en una Ciudad en la que ya es frecuente o es costumbre. Los vándalos campan a sus anchas y para ellos no existen limitaciones ni restricciones alguna, prueba de ello son los horarios en los que arden los contenedores y vehículos.
Una vez más, en otra noche más, amanece Ceuta con la noticia de la quema de contenedores. Los actos vandálicos siguen dándose en una Ciudad en la que ya es frecuente o es costumbre. Los vándalos campan a sus anchas y para ellos no existen limitaciones ni restricciones alguna, prueba de ello son los horarios en los que arden los contenedores y vehículos.
Hay que tratar de reducir que se repitan este tipo de actos. Es un asunto a tratar entre la Policía Local, la Policía Nacional y la Guardia Civil, entre todos deben aunar fuerzas y estrechar el cerco a estos. Llegará el día, y Dios no lo quiera, en el que la quema de un contenedor o un coche ocasione un mal mayor, ese día nos acordaremos de las tantísimas noches en las que el humo se extendía por las barriadas de nuestra Ciudad.

