Algunos piden ceses como peces hay en el mar, pero lo cierto es que Vivas nunca contempla esta posibilidad. Si por algo se caracteriza el equipo de Juan Vivas es por la cantidad de incompetentes que le rodean, estómagos agradecidos del partido que cuando llegan las elecciones están muy arrimados al presidente y en primera fila para aplaudirle todas las gracias y falsas promesas.
Algunos piden ceses como peces hay en el mar, pero lo cierto es que Vivas nunca contempla esta posibilidad. Si por algo se caracteriza el equipo de Juan Vivas es por la cantidad de incompetentes que le rodean, estómagos agradecidos del partido que cuando llegan las elecciones están muy arrimados al presidente y en primera fila para aplaudirle todas las gracias y falsas promesas.
Si nos ponemos a nombrar a estos incompetentes, esta columna debería tener como 25 párrafos. Gerentes, directores generales, jefes de gabinete y otros muchos, que lo único que hacen bien es cobrar sueldos abismales y que en muchas ocasiones intentan engordar de manera descabellada. De nada sirve pedir ceses, pues Vivas considera que todos son honrados, cualificados y preparados para desarrollar la labor que se les encomienda, ya pueda ser al frente de una sociedad o una empresa de dispares funciones, pues los suyos entienden y saben de todo. Eso sí, pongan delante de Vivas a partidarios de otro candidato en el partido, como ocurrió con el difunto Pedro Gordillo, quien no había salido del Gobierno y ya estaban los suyos, los que de verdad se quedaron a su lado, siendo torturados, maltratados y humillados por Vivas y su corte de los fantásticos. Personas que a día de hoy siguen sufriendo la ira de nuestro querido presidente.

