El presidente de la Autoridad Portuaria, Juan Manuel Doncel, va a destinar 20 millones de euros a arreglar y adecentar la Estación Marítima, una desorbitada cantidad para una obra que no beneficiará a nadie, salvo al propio presidente de la Autoridad Portuaria, ya que por muchos millones que invierta en la Estación Marítima, por muchos mármoles que le coloque y por muchas lucecitas que le coloque, esta seguirá siendo una dependencia donde los usuarios tendrán que seguir aguantando colas, con una pésima atención y ofreciendo unos servicios tercermundistas.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Juan Manuel Doncel, va a destinar 20 millones de euros a arreglar y adecentar la Estación Marítima, una desorbitada cantidad para una obra que no beneficiará a nadie, salvo al propio presidente de la Autoridad Portuaria, ya que por muchos millones que invierta en la Estación Marítima, por muchos mármoles que le coloque y por muchas lucecitas que le coloque, esta seguirá siendo una dependencia donde los usuarios tendrán que seguir aguantando colas, con una pésima atención y ofreciendo unos servicios tercermundistas.
El señor Doncel debería emplear esta importante cantidad para dotar al Puerto de Ceuta de una mayor competitividad, podría invertir ese dinero en contar con una buena estación de contenedores, que asuma ese tráfico de contenedores que Algeciras no puede asumir y así generar puestos de trabajo directos e indirectos y riqueza para esta ciudad. Eso sería una inversión positiva para los ceutíes y para Ceuta, una inversión con vistas de futuro, con vista a la península, con vista de expansión y de que España cuente en ambas orillas con un servicio importante y con puertos competitivos.
El hacer una Estación faraónica no beneficia a nadie y tan sólo es para que el actual presidente de la Autoridad Portuaria se vanaglorie y vea alimentado su ego.

