Desde hace tiempo, en la Asociación Española de Consumidores están alertando a los ciudadanos sobre diferentes intentos de fraude que se están recibiendo por parte de los consumidores en sus correos electrónicos, a través de WhatsApp o mediante SMS.
Desde hace tiempo, en la Asociación Española de Consumidores están alertando a los ciudadanos sobre diferentes intentos de fraude que se están recibiendo por parte de los consumidores en sus correos electrónicos, a través de WhatsApp o mediante SMS.
En algunos casos se ha tratado de propias investigaciones y en otros han sido los propios ciudadanos los que han remitido estas denuncias.
De hecho, hace un año alertaban igualmente de las mismas circunstancias.
En esta ocasión lo que se suplanta es la identidad de la Policía Nacional, y es que supuestamente “para los requisitos de una investigación judicial, relacionada con el artículo 390-1 del Código de los procesos penales” se le solicita a quien recibe este correo electrónico que a solicitud del Director General de la Policía Nacional de España se envía una citación por un delito relacionado con el “artículo 98 a 468, párrafo 15 del artículo 809 del Código Penal en relación a pornografía infantil con pena de 15 años de prisión y pena de severas multas”
Así, se añade que el usuario de internet ha sido detectado en estos hechos y tiene 72 h. para dar explicaciones. Evidentemente, si pasara ese tiempo, se indica que se remitirá el informe al Ministerio Fiscal para que dicte orden de captura remitiendo el expediente también a las asociaciones que luchan contra la pederastia.
Lo grave de esto es que quien cae en esta trampa no debe estar seguro de haber cometido este delito, es decir, ha sido usuario de este tipo de contenidos y, por miedo, escribe a ese correo.
Se cree que quien escribe recibe una contestación pidiéndole dinero para solventar el tema a modo de extorsión.
Desde la Asociación Española de Consumidores, aunque como indican estamos hablando de ciudadanos que presentan una actitud más que reprobable, aconsejan no hacer caso de este tipo de escritos en tanto que suplantan la identidad de la Policía Nacional. “Si se usa el sentido común, un procedimiento Penal no se avisa, los artículos a los que hacen referencia no tienen nada que ver con la pederastia en internet y nunca van a exigirnos el pago mediante un correo electrónico. Además, la policía no se va a poner en contacto con las asociaciones que luchan contra la pederastia para ofrecer datos personales de esos supuestos infractores”.
Se trata de un caso más de suplantación de identidad de las administraciones públicas con un claro ánimo de extorsionar.
