Las banderas de España decoraban el patio del Campus Universitario de Ceuta este sábado, en el tradicional acto por la Patrona de la Guardia Civil, la Virgen del Pilar. La ceremonia estuvo marcada por la solemnidad y los discursos emotivos de las autoridades, destacando la intervención del teniente coronel José María Jiménez y de la delegada del Gobierno, Cristina Pérez. Ambos resaltaron el trabajo del Cuerpo en un año "difícil" en materia migratoria. A la celebración acudió también la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, como presidenta accidental.
Las banderas de España decoraban el patio del Campus Universitario de Ceuta este sábado, en el tradicional acto por la Patrona de la Guardia Civil, la Virgen del Pilar. La ceremonia estuvo marcada por la solemnidad y los discursos emotivos de las autoridades, destacando la intervención del teniente coronel José María Jiménez y de la delegada del Gobierno, Cristina Pérez. Ambos resaltaron el trabajo del Cuerpo en un año "difícil" en materia migratoria. A la celebración acudió también la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, como presidenta accidental.
La jornada comenzó con la entrega de condecoraciones a varios agentes por sus méritos y servicios distinguidos. Posteriormente, el teniente coronel Jiménez dedicó unas palabras a los guardias civiles presentes, elogiando su esfuerzo diario en Ceuta, una ciudad marcada por su peculiar situación geográfica. Jiménez destacó el reconocimiento a más de 200 agentes encargados del resguardo fiscal del Estado y la custodia de fronteras.
En su intervención, Jiménez subrayó la capacidad de los guardias civiles para cumplir la Ley con humanidad, un equilibrio difícil en el contexto migratorio que enfrenta la ciudad autónoma. Recordó episodios recientes como el intento masivo de entrada de migrantes desde Marruecos, provocado por la difusión de bulos en redes sociales, que puso en tensión tanto a Ceuta como al país vecino.

"Habéis demostrado ser uno de los instrumentos más eficaces del Estado para hacer frente a situaciones de crisis", afirmó el teniente coronel. Además, destacó la entrega y la humanidad de los agentes, recordando cómo han ofrecido su propia comida y agua a las personas necesitadas, manteniendo siempre el respeto hacia ellas.
Por su parte, la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, comenzó su discurso expresando su gratitud hacia la Guardia Civil por el servicio que presta a la ciudadanía. Pérez elogió los valores de la Benemérita, presentes desde su fundación en 1844: vocación de servicio, disciplina, honradez, profesionalidad y austeridad. Afirmó que la Guardia Civil es "un orgullo para todos" y que su labor es esencial para España.
La delegada también dedicó unas palabras especiales al teniente coronel Jiménez, reconociendo su papel fundamental en la gestión del fenómeno migratorio. Pérez destacó la profesionalidad del Cuerpo y su capacidad para informar a la Delegación del Gobierno de manera constante durante los episodios críticos.
Al finalizar el acto, la delegada felicitó a los agentes e instituciones condecoradas y, como es tradición, pidió al Capitán que mandara firmes. El acto culminó con los vítores de todos los presentes: "¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva la Guardia Civil!" y el Homenaje a los Caídos en acto de servicio.


























