La asociación sostiene que los agentes actuaron para evitar un aplastamiento entre las personas atrapadas en el recinto aduanero y atribuye lo ocurrido a la falta de planificación y de medios suficientes.
La asociación sostiene que los agentes actuaron para evitar un aplastamiento entre las personas atrapadas en el recinto aduanero y atribuye lo ocurrido a la falta de planificación y de medios suficientes.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Ceuta ha defendido la actuación de los agentes que abrieron una cancela del recinto aduanero del Tarajal durante la entrada masiva de personas del pasado 30 de julio. La organización considera que la decisión fue necesaria para evitar una tragedia y rechaza que pueda interpretarse como una apertura de la frontera.
AUGC explica que la cancela se encuentra a unos 200 metros del espigón del Tarajal, dentro de territorio español, y separa dos espacios situados en España. Según la asociación, las personas que se encontraban en el recinto ya habían superado la línea fronteriza, por lo que mantener cerrada aquella salida no habría impedido nuevas entradas, sino que las habría dejado atrapadas en un espacio sin una vía de evacuación.
La organización señala que el recinto, utilizado anteriormente para el despacho de pescado procedente de Marruecos, alberga actualmente dependencias oficiales y zonas de estacionamiento. En este contexto, sostiene que la apertura de la cancela no supuso abrir la frontera, sino habilitar una salida para quienes ya se encontraban en territorio español.
Según la versión de AUGC, en el interior se había concentrado un elevado número de personas y algunas comenzaron a trepar por la cancela y los muros ante la falta de espacio para salir. El aumento de la presión de la multitud elevó el riesgo de aplastamiento, por lo que los agentes decidieron abrir el paso para aliviar la aglomeración y facilitar la salida.
La asociación considera que los guardias civiles actuaron con proporcionalidad y sentido común, y califica su intervención de "impecable" tanto desde el punto de vista operativo como humano. También destaca que los agentes trabajaron en inferioridad numérica y sin los refuerzos que, a su juicio, requería una situación de esas características.
AUGC defiende asimismo que la decisión correspondía a los propios agentes en el ejercicio de sus funciones de custodia de costas y fronteras. La organización sostiene que, al encontrarse las personas dentro de territorio español, no resultaba aplicable en ese punto el procedimiento de rechazo en frontera al que hace referencia en su comunicado.
Críticas a la planificación del dispositivo
La asociación también cuestiona que las imágenes de lo ocurrido se hayan difundido más de dos meses después y considera injusto trasladar a los guardias civiles la responsabilidad por las deficiencias de planificación y coordinación del operativo.
En este sentido, AUGC afirma que la situación podía haberse previsto y denuncia que los avisos anteriores a la entrada masiva no se tradujeron en un despliegue suficiente de medios humanos y materiales. La organización alude además a que Marruecos no cerró su lado de la frontera durante aquellos acontecimientos.
El colectivo ha expresado su respeto por la investigación judicial abierta en la Audiencia Nacional y confía en que las diligencias permitan esclarecer las posibles responsabilidades relacionadas con la planificación y la gestión de los hechos.
AUGC concluye su pronunciamiento reiterando su respaldo a los guardias civiles, mandos y personal de operaciones que participaron en el dispositivo del 30 de julio. La asociación insiste en que la apertura de la cancela tuvo como finalidad evitar una tragedia y proteger la integridad de las personas que se encontraban en el recinto aduanero.