Una mujer se ha sentado hoy en el banquillo de la Sala de lo Penal nº1 de Ceuta, acusada de un delito por amenazas y otro contra la intimidad. La denuncia la interpuso su excuñada, F.S., quien ha testificado durante el juicio que el 8 de noviembre de 2023, alrededor de las 14:00 horas, la insultó e intimidó en la vía pública, profiriéndole insultos tales como “puta” y la amenazó asegurándole que le iba a “rajar la cara”.
Una mujer se ha sentado hoy en el banquillo de la Sala de lo Penal nº1 de Ceuta, acusada de un delito por amenazas y otro contra la intimidad. La denuncia la interpuso su excuñada, F.S., quien ha testificado durante el juicio que el 8 de noviembre de 2023, alrededor de las 14:00 horas, la insultó e intimidó en la vía pública, profiriéndole insultos tales como “puta” y la amenazó asegurándole que le iba a “rajar la cara”.
Según la presunta víctima, cuando ocurrieron estos hechos ella se encontraba de pie en una acera y la acusada (hermana de su exmarido) dentro de un vehículo con sus dos hijas. “Paró el coche para dirigirse a mí de forma directa”, ha declarado F.S. Además, afirma que a los pocos minutos volvió y le insultó una vez más. “Me dio un ataque de ansiedad, me sentí intimidada y amenazada”, ha añadido. De hecho, una de las pruebas documentales es precisamente un parte médico en el que se especifica un cuadro de ansiedad posterior.
También ha asistido como testigo en el juicio M.S, hermano de la denunciante. Este ha manifestado que el día del presunto delito él se encontraba en la salida del instituto junto a F.S. esperando a su padre. “La excuñada de mi hermana llegó con el coche y luego pasó una segunda vez y empezó a insultar”, ha atestiguado M.S.
Asimismo, la Sala ha tomado declaración a D.A., una mujer que según ha explicado fue testigo de lo ocurrido, pero que ha ofrecido un testimonio diferente al de F.S. “Vi a una chica que se dirigió a un coche y decía ‘puta, ‘desgraciada’, ‘hija de puta’ y gesticulaba con las manos”, ha relatado. Sin embargo, ha asegurado que la acusada “no respondió a esos insultos” y que cuando esta volvió más tarde con el coche “la otra chica ya no estaba”.
Delito contra la intimidad
Por otra parte, F.S. también denunció a su excuñada por un delito contra la intimidad, ya que supuestamente la amenazó con publicar unas fotografías privadas en redes sociales. Dichas fotografías habrían estado en posesión de su exmarido, que según la denunciante se las envió a la acusada. “¿Cree que puede cumplir la amenaza de publicarlas?”, ha preguntado el Ministerio Fiscal. “Sí”, ha respondido rotundamente F.S.
Al mismo tiempo, ha desmentido que, como afirma la imputada, interpusiera la denuncia por “despecho” hacia su exmarido ya que actualmente están divorciados, a él le pesa una condena por violencia de género y “cada uno hace su vida”. “Yo lo acusé por violencia de género y ella siempre va a defender a su hermano”, ha concluido la presunta víctima.
Tras escuchar todos los testimonios la acusación particular ha señalado que “se debe dar veracidad a la víctima porque hay un dato objetivo”. Este es “un parte médico donde se refleja un cuadro de ansiedad, verificado por un médico que comprueba que se produce a consecuencia de lo ocurrido horas antes”.
Por ello, la acusación solicita por el delito contra la intimidad doce meses de prisión y una orden de alejamiento de dos años, mientras que por el de amenazas pide tres meses de multa a razón de 10 euros diarios y seis meses de alejamiento.
Mientras, la defensa de la acusada requiere una sentencia absolutoria porque considera que “no hay ninguna prueba de cargo”. Lo único que se ve “claramente”, dice, “es que la denunciante profiere insultos, pero no al contrario”.
Finalmente, el magistrado de la Sala de lo Penal nº1 de Ceuta ha dejado el juicio visto para sentencia.
