Este lunes ha tenido lugar la última sesión del macrojuicio ceutí contra blanqueo de capitales y organización criminal. Concretamente, la Sala ha escuchado hoy las conclusiones del letrado que defiende a seis de los acusados, entre los que se encuentran Lara y Nordin.
Este lunes ha tenido lugar la última sesión del macrojuicio ceutí contra blanqueo de capitales y organización criminal. Concretamente, la Sala ha escuchado hoy las conclusiones del letrado que defiende a seis de los acusados, entre los que se encuentran Lara y Nordin.
“No existe delito de narcotráfico”, ha asegurado con rotundidad esta defensa. Además, ha recalcado que durante las sesiones de juicio se ha reiterado que el dinero de los imputados proviene de la comercialización de estupefacientes, pero que sin embargo “no hay prueba alguna que sostenga la existencia del narcotráfico”, que más tarde daría lugar presuntamente al delito de blanqueo de capitales.
“De las intervenciones telefónicas no se obtenían datos relevantes para la investigación en curso”, ha subrayado el abogado, añadiendo que el informe de la Guardia Civil dio lugar a un auto de sobreseimiento. “Ha sido la propia Guardia Civil y el Ministerio Fiscal quienes han reconocido la inexistencia de ese delito, que ya fue en su día analizado en instrucción”, ha argumentado el letrado.
Respecto al supuesto delito de organización criminal, ha expresado en su alocución que “no existe ninguna prueba de quiénes son los presuntos miembros” de la misma, ya que “se hace una manifestación genérica”. En este sentido, ha afirmado que “no existe ninguna prueba concreta de cuál ha sido la participación” de sus representados. Se habla, dice, “de vigilancias y tráfico de estupefacientes, pero no hay pruebas”. Y es que, según ha manifestado esta defensa, “no existe organización criminal, y no existiendo es imposible atribuir a mis representados la pertenencia a ella.
En cuanto al presunto delito de blanqueo de capitales, el letrado ha declarado que “tiene que haber una cantidad que sea mínimamente significante”, ya que “el sentido común nos indica que cantidades irrisorias no son blanqueo”. Asimismo, ha recordado que para que exista el mencionado delito “tiene que haber una conexión clara y directa entre el responsable del blanqueo y la persona que blanquea y debemos saber cuál es el origen de esos fondos”.
Por todo lo que ha comunicado, el letrado de seis de los acusados ha concluido que “no ha quedado acreditado para este conjunto de representados la más mínima práctica irregular o ilegal y no hay prueba real de cargo que permita sostener la imputación de los delitos”.
