La agente de la Policía Local de Ceuta, MML, negó este martes ante la Sección VI de la Audiencia Provincial cualquier vinculación con una organización criminal en el marco del juicio que la acusa de formar parte de una trama de blanqueo de capitales. “Esto es una pesadilla que me ha tocado vivir y aquí estoy, cinco años después”, afirmó, mientras lamentaba los perjuicios sufridos desde su detención en 2019.
La agente de la Policía Local de Ceuta, MML, negó este martes ante la Sección VI de la Audiencia Provincial cualquier vinculación con una organización criminal en el marco del juicio que la acusa de formar parte de una trama de blanqueo de capitales. “Esto es una pesadilla que me ha tocado vivir y aquí estoy, cinco años después”, afirmó, mientras lamentaba los perjuicios sufridos desde su detención en 2019.
Según relató, la operación que llevó a su arresto se produjo mientras se encontraba en Málaga acompañando a su madre, quien estaba siendo intervenida en un hospital. En ese momento, agentes de la Guardia Civil irrumpieron en su domicilio en la barriada Postigo. “Nadie me cogió el teléfono hasta que mi empleada me llamó para decirme que aquello era una locura y que mis hijos estaban llorando”, recordó. Tras conocer la situación, contactó directamente con la Comandancia de la Guardia Civil y se presentó voluntariamente. Sin embargo, fue detenida y enviada a prisión preventiva bajo el argumento de riesgo de fuga, algo que considera infundado.
MML defendió que su implicación en la causa se debe a la fuga de su exmarido, a quien las autoridades apuntan como cabecilla de la trama. Según declaró, un mando de la Guardia Civil le llegó a manifestar que, de no haber escapado de él, ella no habría sido investigada. La agente describió a su expareja como un “artista de los negocios” y negó cualquier colaboración con actividades ilícitas. Subrayó que su divorcio, en 2011, fue real y está debidamente documentado, rechazando las acusaciones de que fuera una maniobra para ocultar bienes.
Durante su testimonio, MML lamentó la “caza de brujas” que asegura haber sufrido y ha negado rotundamente la acusación de narcotráfico. A preguntas del fiscal, insistió en que nunca tuvo sospechas de que su exmarido estuviera implicado en actividades delictivas. “Él sabía cómo era yo, que no pedía dinero y que jamás habría permitido algo así”, aseveró.
El interrogatorio adquirió mayor tensión cuando el fiscal le preguntó por el desfile actual de su expareja, a lo que la acusada respondió que lo desconoce. También rechazará haber quebrantado medidas cautelares, desmintiendo las acusaciones de la fiscalía sobre una reciente condena relacionada con este asunto.
MML también detalló los abusos sufridos durante su tiempo en prisión preventiva, incluyendo intentos de agresión física y sexual. “Ese daño yo lo perdono, pero el daño que han sufrido mis hijos no”, expresó con visible emoción. Además, denunció que, al salir de prisión, su hogar había sido saqueado.
“¿Por qué todo esto? ¿Por ser policía local?”, cuestionó al concluir su intervención, reafirmando su inocencia y lamentando las secuelas que este proceso ha dejado en su vida y en la de su familia.
