El actual jefe de la Policía Local de Ceuta ha advertido este miércoles, en la segunda sesión del juicio contra un agente acusado de asesinar de un disparo a su mujer, se le retiró en dos ocasiones el arma, ninguna de ellas bajo su mandato.
El actual jefe de la Policía Local de Ceuta ha advertido este miércoles, en la segunda sesión del juicio contra un agente acusado de asesinar de un disparo a su mujer, se le retiró en dos ocasiones el arma, ninguna de ellas bajo su mandato.
El superintendente de la Policía Local, Sebastián Vega, ha prestado declaración en la sede de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta por el juicio con jurado popular que se sigue desde este martes contra Alonso Miguel G.D., acusado de matar en el 2022 a su mujer y que ya fue condenado a 35 años de prisión, en una sentencia que fue anulada.
Sebastián Vega ha declarado ante el nuevo juez que instruye el caso que en el momento en el que se produjo el asesinato -en 2022- no existía un armero en la Jefatura policial, por lo que los agentes se llevaban su pistola reglamentaria a sus casas como única opción de guarda.
Sebastián Vega, elegido en su cargo el 5 de enero de 2017, ha declarado que al acusado se le retiró en dos ocasiones su arma pero ha dejado claro que esta retirada "fue 15 años antes de que estuviera yo de jefe, en una ocasión por estado de ansiedad y a los dos meses el médico le dio el alta y luego se le retiró en 2007 por un motivo de confidencialidad que no me han dicho causas, es decir, ambas anteriores a mi llegada".
Sebastián Vega ha puntualizado que en el caso del acusado su entorno familiar nunca le advirtió de que pudiera estar mal o tuviera alguna afección psiquiátrica, pero sí ha concretado que se le abrió un expediente disciplinario por ir al trabajo en unas sandalias.
Posteriormente, los familiares de la fallecida, Mª Ángeles Lozano, han ofrecido una radiografía de cómo percibían al acusado, en un perfil encuadrado en el de un maltratador.
El cuñado de Alonso G.D. ha indicado que la relación de la pareja "era mala y la trataba muy mal a ella y a los niños y a ella la tenía como si fuera una criada, le decía tráeme esto, lo otro y ella agachaba la cabeza y no discutía".
Por su parte, el sobrino de la víctima ha manifestado que "había una diferencia de poder" en la relación "porque mi tía era más sumisa, estaba callada y él tendía a tener más problemas con la gente en general".
La hermana de la víctima ha asegurado que "la trataba como una sirvienta y siempre tenía malos modos y malas formas hacia Mª Ángeles, yo la veía tan mal que le decía que necesitaba ayuda porque ella no podía sola con todo".
El juicio también ha contado con la declaración de la madre del acusado, Alonso G.D., quien ha afirmado que su hijo "estaba enfermo antes de casarse, yo lo llevaba a un psiquiatra que era militar y cuando ascendió se fue de Ceuta y ese psiquiatra mandó que le quitaran la pistola y se la quitaron, pero después fue a más".
La mujer ha indicado que todos los familiares por parte de la víctima además de su hija sabían que el acusado estaba enfermo, "porque tiene bipolaridad y esquizofrenia paranoide desde hace años, no puede estar sin su tratamiento".
