La Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, junto a los diputados no inscritos Fátima Mustafa e Hiba Mohamed, ha aprobado este viernes por unanimidad una declaración institucional en la que reclama al Gobierno de la Nación actuar “de manera inmediata y sin más dilación” para recuperar la normalidad en la ciudad un mes después de la entrada masiva de personas por la frontera. El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha dado lectura al acuerdo, que sitúa a Ceuta en una “situación límite, al borde del colapso” y reclama, entre otras medidas, el retorno a su país, de acuerdo con la ley, de quienes participaron en la entrada masiva y aún permanecen en la ciudad.
La Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta, junto a los diputados no inscritos Fátima Mustafa e Hiba Mohamed, ha aprobado este viernes por unanimidad una declaración institucional en la que reclama al Gobierno de la Nación actuar “de manera inmediata y sin más dilación” para recuperar la normalidad en la ciudad un mes después de la entrada masiva de personas por la frontera. El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha dado lectura al acuerdo, que sitúa a Ceuta en una “situación límite, al borde del colapso” y reclama, entre otras medidas, el retorno a su país, de acuerdo con la ley, de quienes participaron en la entrada masiva y aún permanecen en la ciudad.
La declaración señala que la situación actual supone un “alto riesgo” para la seguridad ciudadana, el normal funcionamiento de los servicios, la sanidad y la salud pública, el mantenimiento de la actividad económica y el empleo, la convivencia, la confianza en el futuro y la seguridad nacional.
“Como consecuencia, Ceuta ha perdido su forma de vida y la tranquilidad ha dejado de ser lo que era antes del pasado 30 de julio”, recoge el documento aprobado por unanimidad.
La Junta de Portavoces considera que “para evitar el desastre no tenemos mucho tiempo” y reclama al Ejecutivo central una actuación inmediata para recuperar la normalidad mediante el retorno a su país, “de acuerdo con la ley”, de quienes participaron en la entrada masiva y permanecen todavía en Ceuta.
Junto a esta medida, la declaración reclama reforzar las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, reparar los daños ocasionados por la crisis en el tejido productivo y entre trabajadores, empresas y autónomos, garantizar el funcionamiento de los servicios públicos, preservar la “inviolabilidad de la frontera” y atender la emergencia humanitaria generada por la situación.
El objetivo, según recoge el acuerdo, debe ser también “sentar las bases para salir reforzados de este duro trance, el más duro trance de la historia reciente de Ceuta”.
La declaración institucional considera “legítimas y plenamente justificadas” las manifestaciones y concentraciones que se celebren para exigir el regreso a la normalidad y la recuperación de la tranquilidad en la ciudad, aunque establece que deben desarrollarse “siempre de manera pacífica y ordenada”.

En este punto, la Junta de Portavoces hace especial énfasis en la necesidad de preservar la unidad y la convivencia. Las movilizaciones, señala, deben desarrollarse “sin poner en peligro la unidad de los ceutíes al servicio de una causa que es de todos, sin poner en peligro la convivencia” y desde la unidad, “al margen de credos, culturas y orígenes”.
Vivas ha subrayado especialmente el rechazo a cualquier forma de violencia. “Rechazamos con total rotundidad el uso de cualquier tipo de violencia. Los violentos no nos representan, pretenden dividirnos, distraen la atención acerca de lo principal y perjudican la imagen de nuestra ciudad, de todos y de toda Ceuta”, ha afirmado al dar lectura a la declaración.
El acuerdo advierte además de que se adoptarán las medidas sancionadoras que correspondan contra quienes cometan actos vandálicos o causen daños al mobiliario urbano. “Nadie puede ni debe tomarse la justicia por su mano”, ha recalcado Vivas.
“La defensa de Ceuta y de los intereses de los ceutíes solo puede llevarse a cabo desde la legalidad, la responsabilidad y el respeto de la convivencia”, ha añadido el presidente, antes de cerrar su intervención con el mensaje que resume la declaración: “Juntos y unidos, Ceuta no se rinde. Juntos y unidos, Ceuta se defiende”.
La declaración ha sido aprobada por unanimidad de los miembros de la Junta de Portavoces y a ella se han adherido también las diputadas no adscritas Fátima Mustafa e Hiba Mohamed.
