Los sindicatos alertan de plantillas desbordadas, hasta 200 llamadas diarias al 091 y policías desplazados que, según denuncian, permanecen hacinados en módulos militares sin climatización.
Los sindicatos alertan de plantillas desbordadas, hasta 200 llamadas diarias al 091 y policías desplazados que, según denuncian, permanecen hacinados en módulos militares sin climatización.
La presión sobre los servicios de seguridad de Ceuta ha llevado a CSIF y JUPOL a reclamar una respuesta urgente al Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno. Ambos sindicatos han celebrado una reunión de urgencia para coordinar actuaciones ante lo que califican como una situación de “colapso organizativo y de seguridad” en la ciudad, agravada por la presión derivada de la crisis fronteriza.
Las organizaciones sindicales consideran que las actuales condiciones de trabajo han superado la capacidad de respuesta de las plantillas y exigen medidas extraordinarias para garantizar tanto la seguridad de los ciudadanos como la protección de los propios funcionarios.
Entre sus principales reclamaciones figuran el refuerzo inmediato de efectivos, la mejora de las condiciones de alojamiento de los agentes desplazados, la actualización de las dietas y un mayor respaldo jurídico para los policías que intervienen diariamente en situaciones de especial complejidad.
Hasta 200 llamadas diarias al 091
JUPOL pone el foco especialmente en la situación de la Policía Nacional. Según el sindicato, la sala del 091 llega a recibir alrededor de 200 llamadas cada día, una carga asistencial que, unida a unas plantillas que consideran insuficientes, dificulta mantener el servicio ordinario con garantías.
La organización policial asegura además que la Unidad de Intervención Policial (UIP) dispone actualmente de unos 60 agentes por turno, con alrededor de 180 efectivos desplegados en total, una cifra que considera insuficiente para afrontar las circunstancias excepcionales que atraviesa Ceuta.
CSIF y JUPOL sostienen que la presión fronteriza está obligando a concentrar una parte importante de los recursos policiales en tareas extraordinarias, reduciendo el margen disponible para atender las necesidades habituales de seguridad ciudadana.
En el caso de la Policía Local, CSIF señala que los agentes están desarrollando las actuaciones que reciben de sus mandos dentro de sus competencias y de las zonas determinadas por la Junta de Seguridad Local.
Denuncian condiciones “denigrantes” para los policías desplazados
Uno de los aspectos que ha generado mayor malestar entre ambas organizaciones es el alojamiento de los policías nacionales trasladados a Ceuta como refuerzo.
JUPOL califica de “denigrantes” las condiciones en las que, según denuncia, están viviendo algunos agentes en módulos militares. El sindicato asegura que existen habitaciones con hasta ocho literas ocupadas por siete u ocho profesionales, sin aire acondicionado durante las altas temperaturas del verano.
A ello se sumarían problemas de ventilación, instalaciones sanitarias insuficientes y un único ventilador por módulo.
Para los sindicatos, estas condiciones resultan incompatibles con las exigencias físicas y psicológicas a las que están sometidos los agentes, especialmente después de jornadas prolongadas y de intervenciones relacionadas con la situación fronteriza.
“No se puede seguir exigiendo una disponibilidad absoluta y un rendimiento al límite sin ofrecer a cambio unas condiciones mínimas de dignidad y protección legal”, sostienen ambas organizaciones.
También reclaman una actualización de las dietas que reciben los empleados públicos desplazados o destinados en Ceuta, al considerar que las cantidades actuales no se corresponden con el coste de vida y las circunstancias económicas de la ciudad.
Más respaldo jurídico para los agentes
CSIF y JUPOL reclaman igualmente que los funcionarios dispongan de instrucciones operativas claras y de un marco jurídico que les proporcione seguridad durante sus intervenciones.
Los sindicatos sostienen que los agentes que trabajan en la frontera y en las calles están afrontando situaciones especialmente complejas y que necesitan contar con respaldo institucional suficiente cuando actúan en cumplimiento de sus funciones.
La petición incluye también una mejor coordinación entre las administraciones responsables de seguridad y la adopción de criterios comunes para afrontar la situación excepcional.
Reclaman concentrar a las personas que permanecen en Ceuta
Otra de las propuestas planteadas por ambas organizaciones pasa por establecer espacios controlados para concentrar a las personas que permanecen en la ciudad tras la entrada irregular, con condiciones adecuadas de seguridad, higiene y asistencia.
Según CSIF y JUPOL, estos dispositivos permitirían centralizar servicios de filiación, atención médica y asistencia social, además de facilitar los trámites administrativos relacionados con la situación de las personas afectadas.
Los sindicatos vinculan esta medida también con la necesidad de reducir los riesgos sanitarios derivados de la concentración de personas en asentamientos sin condiciones adecuadas y recuerdan las advertencias realizadas por profesionales sanitarios sobre posibles problemas de salud pública.
“La presión ha rebasado todos los límites”
CSIF y JUPOL consideran que la situación actual requiere una intervención inmediata del Gobierno central y que no puede afrontarse únicamente aumentando el esfuerzo de unas plantillas que, aseguran, ya se encuentran al límite.
Ambas organizaciones insisten en que la protección de los ciudadanos y la de los propios agentes deben avanzar conjuntamente, y reclaman que el Ministerio del Interior adopte medidas concretas sobre efectivos, alojamiento, medios materiales y seguridad jurídica.
El mensaje de fondo de los sindicatos es claro: la excepcionalidad de la situación no puede convertirse en una normalización de condiciones laborales precarias para quienes tienen que garantizar la seguridad en las calles de Ceuta.
