El sindicato niega que los sanitarios ceutíes sean los mejor pagados de España, alerta de amenazas en el centro de salud del Tarajal y advierte de un posible colapso ante la llegada del otoño.
El sindicato niega que los sanitarios ceutíes sean los mejor pagados de España, alerta de amenazas en el centro de salud del Tarajal y advierte de un posible colapso ante la llegada del otoño.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha elevado el tono de sus críticas contra la ministra de Sanidad, Mónica García, a la que acusa de mantener una gestión “nefasta” de la situación sanitaria que atraviesa Ceuta y de responsabilizar a los profesionales de las deficiencias del sistema.
El sindicato considera que las declaraciones realizadas recientemente por la ministra no aportan soluciones a la situación que vive la ciudad y denuncia una falta de reconocimiento hacia los trabajadores del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), que, según CSIF, están soportando buena parte de la presión asistencial generada por la actual crisis.
Desde la organización sindical aseguran que el escenario empeora progresivamente, con profesionales “al límite de su capacidad” y jornadas laborales que califican de interminables y agotadoras. A ello, añaden, se suma un contexto de inseguridad, desorganización y contradicciones por parte de las distintas administraciones.
CSIF niega que Ceuta tenga los sanitarios mejor pagados
Uno de los principales motivos de enfrentamiento con el Ministerio de Sanidad es la afirmación de que los profesionales sanitarios de Ceuta son “los que más cobran de España”.
CSIF rechaza categóricamente esta afirmación y sostiene que la realidad salarial de los trabajadores sanitarios ceutíes está lejos de esa consideración. El sindicato pone como ejemplo la retribución de las guardias, que, según asegura, se encuentra entre las más bajas del conjunto del territorio nacional.
“Si somos los que más cobramos, ¿por qué no vienen profesionales a Ceuta?”, plantea la organización sindical.
CSIF señala además que existen importantes diferencias salariales respecto a otros territorios y pone como ejemplo el caso de las enfermeras. Según sus datos, una enfermera que trabaja en Ceuta puede percibir anualmente menos que profesionales de comunidades como el País Vasco, además de Barcelona o Murcia.
La organización también denuncia que la productividad fija de una enfermera de atención especializada se sitúa, según sus cálculos, en apenas 1,91 euros y reclama que las comparaciones salariales tengan en cuenta el número de horas trabajadas.
En este sentido, CSIF alerta de que algunos profesionales llegan a realizar más de diez guardias mensuales, frente a las 3,78 que, según el sindicato, serían las recomendadas por Europa.
La seguridad del Tarajal, en el punto de mira
La situación de seguridad en los centros sanitarios es otro de los aspectos que más preocupa a CSIF. La organización sindical denuncia que los profesionales del centro de salud del Tarajal continúan sin disponer de las medidas que consideran necesarias para realizar determinados avisos a domicilio.
El sindicato asegura que esta situación ya ha derivado en un episodio de amenazas contra una profesional, que habría tenido que presentar una denuncia formal.
CSIF reclama medidas inmediatas para proteger a los trabajadores y advierte del riesgo de que la situación termine provocando consecuencias más graves.
“Ojalá que no tengamos que lamentar una desgracia de una de nuestras profesionales”, señala la organización.
Reclaman la declaración efectiva de área de difícil cobertura
CSIF también vuelve a exigir que Ceuta sea reconocida de manera efectiva como zona de difícil cobertura.
El sindicato recuerda que existe una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y cuestiona por qué todavía no se ha aplicado plenamente en la ciudad.
A juicio de CSIF, las características geográficas y demográficas de Ceuta hacen necesario establecer medidas específicas para facilitar la llegada y permanencia de profesionales sanitarios.
La organización considera que la ciudad no puede ser equiparada a otros territorios peninsulares y reclama que se adopten medidas similares a las existentes en zonas como Baleares, Canarias o el Pirineo Aragonés.
Críticas por el uso de sanitarios como intérpretes
El sindicato también pone el foco en la presión adicional que, según denuncia, están soportando los trabajadores de INGESA durante la actual situación.
CSIF cuestiona que los propios profesionales sanitarios estén teniendo que desempeñar funciones de interpretación ante la falta de recursos específicos y reclama al Ministerio que explique cuánto dinero se ha ahorrado mediante la utilización de trabajadores sanitarios para realizar estas tareas.
Para la organización, esta situación evidencia una falta de recursos y de reconocimiento hacia una plantilla que, sostiene, está realizando un esfuerzo extraordinario para mantener la atención sanitaria.
Preocupación por la vacunación y el próximo invierno
Otro de los motivos de preocupación para CSIF es la campaña de vacunación. El sindicato asegura desconocer cómo se organizará el proceso y cuándo comenzará realmente en Ceuta.
Aunque el Ministerio habría señalado que las campañas deben desarrollarse durante las tres primeras semanas, CSIF considera que la planificación llega tarde y reclama información concreta sobre el dispositivo previsto.
La organización sindical mira especialmente hacia los próximos meses y advierte de que la situación podría agravarse con la llegada del otoño y el invierno, cuando se incrementan las infecciones respiratorias habituales.
CSIF considera que, si se mantiene el actual escenario de falta de organización y recursos, Ceuta podría enfrentarse a un problema de salud pública de mayor magnitud.
“No es alarmismo, es la cruda realidad”, sostiene el sindicato, que reclama conocer cuál es la planificación del Ministerio para afrontar el incremento de la presión asistencial durante los próximos meses.
“Los profesionales y los ciudadanos de Ceuta no pueden esperar más”
CSIF reclama finalmente al Ministerio de Sanidad un cambio de rumbo y exige “respeto” hacia los trabajadores de la sanidad pública, además de una mayor inversión, medidas de seguridad inmediatas y la aplicación efectiva de la consideración de Ceuta como área de difícil cobertura.
El sindicato considera que los profesionales de INGESA están desempeñando un papel esencial en la respuesta sanitaria de la ciudad y lamenta que su trabajo no esté recibiendo, a su juicio, el reconocimiento suficiente.
Para CSIF, la combinación de falta de profesionales, inseguridad, dificultades de organización y la llegada de los meses de mayor incidencia de enfermedades respiratorias obliga a adoptar medidas de manera urgente.
“Los profesionales y los ciudadanos de Ceuta no pueden esperar más”, concluye la organización sindical.
