El senador Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu (PP), actualmente jefe de la delegación española de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, ha coincidido con la directora del Departamento de Seguridad Nacional, la general de brigada Loreto Gutiérrez, en que “Marruecos hoy no es una amenaza física ni militar para España”.
El senador Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu (PP), actualmente jefe de la delegación española de la Asamblea Parlamentaria de la OTAN, ha coincidido con la directora del Departamento de Seguridad Nacional, la general de brigada Loreto Gutiérrez, en que “Marruecos hoy no es una amenaza física ni militar para España”.
A preguntas de los periodistas, Otazu, senador por Melilla, ha mostrado así su “respaldo” a la afirmación que la general de brigada Loreto Gutiérrez hizo el pasado día 1 en un desayuno informativo organizado por Diálogos para la Democracia cuando afirmó que la actual Estrategia de Seguridad Nacional no menciona a Marruecos como amenaza.
Otazu, que fue comandante general de Melilla entre agosto de 2014 y marzo de 2018 antes de iniciar su trayectoria política en 2019, ha apostillado que “otra cosa es que Marruecos sí produce alteraciones y perjuicios a la dinámica de las ciudades de Ceuta y Melilla en su desarrollo ordinario de la actividad económica y comercial”.
Se ha referido, por ejemplo, a la decisión del país vecino de cerrar de manera unilateral la aduana comercial de Melilla el 1 de agosto de 2018, después de décadas de funcionamiento, o el incumplimiento del régimen de viajeros desde la reapertura fronteriza en mayo de 2022, ya que impide pasar a su territorio desde Melilla con compras y enseres personales, pero sí en el sentido contrario.
Todo ello, ha dicho Otazu, “tiene un impacto nocivo” en el “desarrollo de la vida ordinaria” de Melilla y Ceuta, pero ha puntualizado que “eso no es una amenaza, sino simplemente un desencuentro y una actuación incorrecta” hacia Melilla “a la que el Gobierno español tiene que hacer frente”.
Según Otazu, el Ejecutivo de España debería dirigirse a Marruecos “como el vecino amigable y de relaciones amplísimas en muchos ámbitos” no solo por parte bilateral entre los dos países, sino también por parte del resto de la Unión Europea.
Asimismo, también se ha referido a las “esporádicas manifestaciones de algunos de los líderes políticos de Marruecos sobre la titularidad de la soberanía” de Melilla y Ceuta y que, según ha dicho, son “para consumo interno dentro de su nación”, pero ha insistido en que “Marruecos no constituye una amenaza física y militar”.
Respecto al debate sobre si Melilla y Ceuta estarían bajo el paraguas de la OTAN, debido a los límites establecidos en el artículo 6 del Tratado de la Alianza, Otazu ha dicho que, pese a que “excluirían, a priori”, a las dos ciudades autónomas, no lo haría “al resto de España, que se vería afectado, sin duda, por un conflicto” con Marruecos en el ámbito geográfico.
Por ello, ha dejado claro que la defensa de Ceuta y de Melilla está inicialmente asignada a las Fuerzas Armadas de España y “está ratificado” que “un presunto conflicto físico por el territorio sería respaldado por la Alianza Atlántica en función de concepto de empleo y el concepto estratégico de la Alianza Atlántica aprobado en el año 2022 en Madrid”.