El Ministerio del Interior ha recepcionado la obra de modernización que se ha llevado a cabo en la frontera terrestre entre España y Marruecos en Melilla, el paso de Beni-Enzar, el único operativo desde hace algo más de dos años, cuyas mejoras empezarán a funcionar mañana mismo.
El Ministerio del Interior ha recepcionado la obra de modernización que se ha llevado a cabo en la frontera terrestre entre España y Marruecos en Melilla, el paso de Beni-Enzar, el único operativo desde hace algo más de dos años, cuyas mejoras empezarán a funcionar mañana mismo.
En declaraciones a los periodistas, la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, ha informado de que la recepción se ha llevado a cabo en dos fases, la primera este miércoles, relacionada con los nuevos edificios que se han construido en la frontera para el control de seguridad de personas y vehículos que cruzan la frontera.
Se trata de dos edificios, uno de entrada y uno de salida, y un tercer edificio destinado a los filtros y la inspección que lleva a cabo la Guardia Civil, que contará, además, con elevadores de vehículos y nuevos detectores de latidos del corazón para localizar a personas que traten de pasar a España ocultas en vehículos.
También se han cambiado todas las cabinas que prestan servicios en el puesto de Beni Enzar en esta fase, que incluye el paquete tecnológico.
En este sentido, Moh ha informado de que se ha finalizado ya la recepción de la fibra óptica, que se instaló a lo largo de todo el perímetro fronterizo, así como los puntos de vigilancia para la Guardia Civil, que han sido renovados.
Ha recordado que la frontera de Beni-Enzar va a contar con el sistema inteligente europeo, el llamado Entry/Exit System (EES) que se va a implementar en toda la Unión Europea y que no puede empezar en Melilla hasta que no lo hagan de manera conjunta todos los países miembros.
La fecha estimada para la puesta en marcha del EES es a partir de noviembre de este año y este sistema, además de en la frontera de Beni-Enzar, se va a implantar en el puerto y el aeropuerto.
Mientras este sistema se pone en funcionamiento, Moh ha explicado que Melilla va a llevar a cabo ya un procedimiento previo, el Sistema de Paso Ágil (SPA), que va a contar con un registro nuevo para personas residentes en Melilla, comunitarias y pasajeros frecuentes.
“A través de estos registros vamos a poder, a través del reconocimiento facial, tener un filtro mucho más ágil y, sobre todo, más seguro, porque consistirá no solamente en registrar la documentación, sino con las huellas dactilares y también el rostro, para que, una vez registrado en la base de datos, la persona pueda pasar directamente con este reconocimiento biométrico”, ha explicado.
Una vez que esta persona quede registrada en el sistema, sus datos tendrán una duración o una validez de tres años y, por lo tanto, “este registro no tendrá que hacerse de manera continua”, según Moh.
Para ello, se han instalado dos edificios, el de entrada y el de salida, y además también un tercero para los vehículos, por lo que se ha habilitado un nuevo carril para que las personas puedan estacionar, bajarse del vehículo y hacer este registro sin condicionar a las demás personas que estén dentro de la cola y sin ralentizar el paso.
En total habrá cuatro puntos, además de otros dos más en el edificio de entrada y otros dos en el edificio de salida.
El SPA se pondrá en funcionamiento en cuanto estén todas las bases de datos perfectamente verificadas y la parte tecnológica recepcionada, que es lo que se está haciendo en este momento, y estos sistemas cuenten con la garantía de seguridad y fluidez que marca el sistema, ha afirmado la delegada.