La Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos ha lanzado una licitación para el suministro de 30 contenedores inteligentes destinados a aceites vegetales de uso doméstico y otros 30 para residuos textiles, junto con los servicios de recogida y campañas de sensibilización.
La Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos ha lanzado una licitación para el suministro de 30 contenedores inteligentes destinados a aceites vegetales de uso doméstico y otros 30 para residuos textiles, junto con los servicios de recogida y campañas de sensibilización.
La inversión total asciende a aproximadamente 198.000 euros, financiados en un 90% por el Instrumento de Recuperación de la Unión Europea Next Generation, y el 10% restante por la Ciudad de Ceuta.
Estas medidas forman parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno, en cumplimiento de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Según esta normativa, todos los municipios españoles deberán recoger selectivamente residuos textiles a partir de 2025, prohibiendo la destrucción de excedentes y priorizando la reutilización, con metas del 55% de preparación para reutilización o reciclaje en 2025, aumentando al 60% en 2030 y al 65% en 2035.
Asimismo, desde 2022 es obligatoria la recogida de aceite de cocina usado en hostelería y restauración, extendiéndose a los hogares en 2025. Para promover esta práctica, se realizarán campañas de sensibilización y educación ambiental.
El reciclaje correcto de aceite usado tiene importantes beneficios medioambientales, como su reutilización en calderas, elaboración de velas, cremas naturales, jabones, lubricantes, pinturas, generación de energía eléctrica y producción de biodiesel.
Los nuevos contenedores estarán equipados con sensores de llenado que mejoran la gestión, evitando recogidas innecesarias y reduciendo costos. Estos sensores, además de medir el nivel de llenado por ultrasonidos, detectan movimientos bruscos para prevenir el sabotaje en los contenedores de textiles. Además, estarán diseñados para resistir el fuego y actos vandálicos, con pintura ignífuga y cierres seguros.
La distribución de los contenedores se realizará tanto en el centro como en las barriadas, siendo fácilmente identificables para los ciudadanos, contribuyendo así a aumentar los índices de reciclaje y avanzar hacia una economía circular con beneficios ambientales, económicos y sociales.