La vida es un baile de máscaras, ¿no te parece?
La vida es un baile de máscaras, ¿no te parece?
Y no me refiero a que vivamos con caretas que no se acercan a la realidad, que en muchos casos puede ser, hoy voy por otro lado.
Piensa por un momento en la cantidad de roles que desempeñas en tu día a día.
En el ámbito familiar eres padre, o madre, hijo o hija, hermano, sobrino, nieto, esposo, etc. etc.
Después está el plano laboral o formativo, tu trabajo, tus estudios, tu parte profesional.
Igualmente, en el ámbito social desempeñas otro rol, amigo, amiga, colega, conocido, etc.
Y puedes encontrar seguramente algún otro contexto asociado a algún otro rol.
El tema está en que lo interesante, desde mi punto de vista, es, por un lado, mantener todos esos roles en equilibrio, es decir que ninguno anule a otro, y por otro lado que tú, tu esencia, tu ser, quien tú eres realmente sea el conductor de los múltiples vehículos/roles en los que te manifiestas en tu vida.
¿Qué es lo que puede pasar?
Pues que alguno de los roles/personajes tome más tamaño que los otros y como consecuencia ocupe más espacio e incluso llegue a poner en la sombra a los demás o a la propia esencia de la persona.
¿Te suena?
A veces se nos descoloca un poco, ¿no?
Tal vez la clave esté en compartimentar, en ser conscientes de cada uno de esos papeles vitales elegidos, en repartir espacios y tiempos y, sobre todo, en no perder de vista que más allá del personaje, está la persona, el conductor, quien tú eres, más allá de lo que hagas en cada uno de los ámbitos de tu vida.
¿Tiene sentido para ti?
Pues a ordenar ?

