… hay un trecho, o eso dice el refrán, ahora vamos a llevarlo a la práctica y sería más o menos algo así como “de la queja a la acción hay un camino que solo puedes recorrer tú”.
… hay un trecho, o eso dice el refrán, ahora vamos a llevarlo a la práctica y sería más o menos algo así como “de la queja a la acción hay un camino que solo puedes recorrer tú”.
¿Tiene sentido para ti? Vamos a ponerle orden.
Partimos de una de las máximas de coaching, tú puedes cambiar, actuar, modificar todo aquello que dependa exclusivamente de ti, que dicho así puede parecer poco y sin embargo llevado a la práctica es todo aquello que en realidad cambia tu mundo.
Es verdad que la queja es contagiosa, y puedes hacer la prueba; cuando estés en grupo, lanza una queja, sobre el tiempo, la crisis, los políticos, la sociedad etc. y verás como en segundos hay unas cuantas personas que se suman a dicha queja y la agrandan.
Esto parece que no tiene importancia ¿verdad? Todo lo contrario, tiene una importancia extrema; en primer lugar, genera un estado que también es contagioso de malestar, cabreo, frustración, etc. sobre todo porque te estás quejando de cosas que no dependen de ti, luego tú no puedes hacer nada ahí; en segundo lugar, genera una energía que estás proyectando, lo que quiere decir que atraerás una energía similar, lo que dificulta que te puedas sentir bien.
Ahora bien, vamos a recolocar ¿para qué te sirve esto? “para desahogarme” y de nuevo la respuesta es noooooo, no solo no te desahogas, sino que te acostumbras a vivir en la queja, y eso te pone en el serio peligro de convertirte en la típica persona que para cada solución encuentra un problema, ¿te suena?
Venga, vamos a llevarlo a nuestro terreno. ¿Podrías reordenar todo esto? Yo creo que sí, tal vez la clave esté en salir del “terreno queja” y ponernos en “modo acción” o sea, observa tu entorno, tu realidad y pon el foco en las cosas que sí puedes cambiar que dependen solo de ti.
¿Te parece poca cosa? Yo te puedo asegurar que marcará una gran diferencia en tu vida.
Se trata de observar, de elegir y de actuar, así de sencillo.
¿Por dónde te gustaría empezar?

