El COPCE advierte de que la incertidumbre prolongada puede generar ansiedad, problemas de sueño, hipervigilancia y agotamiento, y reclama más recursos de salud mental en Atención Primaria.
El COPCE advierte de que la incertidumbre prolongada puede generar ansiedad, problemas de sueño, hipervigilancia y agotamiento, y reclama más recursos de salud mental en Atención Primaria.
El Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta (COPCE) ha puesto el foco en las consecuencias psicológicas y emocionales que puede estar provocando la situación excepcional que atraviesa la ciudad durante las últimas semanas. La institución considera necesario prestar especial atención al impacto que una experiencia intensa, imprevisible y prolongada puede tener tanto en la ciudadanía como en las personas que participan directamente en su gestión y atención.
Desde el Colegio señalan que las situaciones percibidas como amenazantes, difíciles de controlar o marcadas por la incertidumbre pueden desencadenar miedo, inseguridad, sensación de desprotección, ansiedad, irritabilidad o bloqueo, reacciones que, según explican, pueden ser comprensibles ante circunstancias extraordinarias.
Sin embargo, cuando la situación se prolonga en el tiempo pueden aparecer otras manifestaciones como dificultades para dormir, preocupación constante, hipervigilancia, problemas de concentración, agotamiento, tristeza, cambios de humor o una menor tolerancia a la frustración.
El malestar tampoco tiene por qué manifestarse únicamente a nivel emocional. El COPCE recuerda que el estrés puede traducirse en síntomas físicos como cefaleas, molestias digestivas, tensión muscular, palpitaciones o cansancio persistente, además de afectar a las relaciones familiares, laborales y sociales.
El Colegio considera que requieren una atención especial aquellas personas que ya presentaban anteriormente síntomas relacionados con la ansiedad, la depresión o experiencias traumáticas, ya que un contexto prolongado de incertidumbre puede intensificar las dificultades existentes.
No obstante, los profesionales de la Psicología subrayan la importancia de no patologizar reacciones emocionales normales ante una situación extraordinaria, pero tampoco minimizar un sufrimiento que, por su intensidad, duración o repercusión en la vida cotidiana, pueda requerir asistencia profesional.
El impacto de las redes sociales
Otro de los aspectos sobre los que llama la atención el COPCE es el papel de las redes sociales durante una situación de elevada tensión. El Colegio recuerda que estos espacios no solo sirven para transmitir información, sino que también pueden convertirse en canales de propagación de emociones como el miedo, la indignación o la inseguridad.
Por ello, pide responsabilidad a la hora de publicar y compartir contenidos. Recomienda comprobar el origen de la información, distinguir los hechos confirmados de las opiniones y valorar el impacto que determinados mensajes, fotografías o vídeos pueden tener sobre otras personas.
La institución insiste en que esta recomendación no implica pedir silencio ni limitar la libertad de expresión, sino actuar de manera consciente en un contexto especialmente sensible. También reclama proteger la intimidad y la dignidad de las personas que aparecen en imágenes y corregir o retirar aquellos contenidos que posteriormente se demuestre que eran falsos o estaban fuera de contexto.
“Expresar preocupación, miedo, indignación o compasión es legítimo”, sostiene el Colegio, que considera que hacerlo de manera contrastada y respetuosa puede contribuir a evitar un incremento innecesario del malestar colectivo.
Atención especial a quienes están trabajando sobre el terreno
El COPCE también ha querido reconocer expresamente la labor que están desarrollando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, profesionales sanitarios, personal de emergencias y Protección Civil, servicios sociales, trabajadores vinculados a la atención y acogida de menores, entidades sociales, organizaciones humanitarias y voluntarios.
La acumulación de jornadas de tensión, la necesidad de permanecer constantemente en alerta, la responsabilidad asumida y el contacto directo con situaciones humanas difíciles pueden provocar, según advierten los psicólogos, estrés acumulativo, impotencia y desgaste emocional.
Las alteraciones del sueño, la irritabilidad, la hipervigilancia, la ansiedad, el agotamiento o determinadas molestias físicas son algunas de las señales a las que estos profesionales deben prestar atención.
En este sentido, el Colegio considera que comunicar el propio malestar, solicitar apoyo o pedir un relevo cuando el estado físico o emocional pueda comprometer la salud o el desempeño profesional no constituye una muestra de debilidad, sino una medida de prevención y cuidado.
Reclaman más recursos de salud mental
El Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta considera que la situación actual vuelve a poner de manifiesto las limitaciones existentes en el acceso a los recursos públicos de atención psicológica de la ciudad.
Por ello, reclama un refuerzo de estos servicios, especialmente en Atención Primaria, con el objetivo de favorecer la prevención, la detección precoz y la intervención temprana ante posibles problemas de salud mental.
Desde el COPCE recuerdan que intervenir sobre el sufrimiento psicológico en sus primeras fases puede evitar que determinadas dificultades se agraven o terminen cronificándose, además de reducir su impacto sobre las familias y sobre el conjunto de la comunidad.
El Colegio traslada así un mensaje de prudencia, responsabilidad y cuidado colectivo, subrayando que las situaciones extraordinarias pueden generar respuestas emocionales igualmente extraordinarias.
Reconocer estas reacciones, comprenderlas, prevenir su agravamiento y pedir ayuda cuando sea necesario, concluye el COPCE, forma parte esencial del cuidado de la salud psicológica de la ciudadanía. La institución asegura que continuará ofreciendo conocimiento, orientación y colaboración técnica para contribuir al bienestar psicológico de los ceutíes y de todas las personas que están interviniendo o prestando ayuda durante la situación actual.
