El Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta ha analizado el último balance sanitario de la ciudad, que arroja cifras de una actividad asistencias ‘extrema’. Entre el 31 de julio y el 2 de agosto, los servicios sanitarios de Ceuta realizaron un total de 1.612 asistencias, una carga de trabajo que recae sobre una plantilla de enfermería tensionada y mermada por la falta de estabilidad laboral. Del total de las intervenciones, la gran mayoría (1.193 asistencias) fueron atendidas en Atención Primaria, destacando el Centro de Salud de Otero con 519 servicios y los equipos del 061 con 580 actuaciones.
El Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta ha analizado el último balance sanitario de la ciudad, que arroja cifras de una actividad asistencias ‘extrema’. Entre el 31 de julio y el 2 de agosto, los servicios sanitarios de Ceuta realizaron un total de 1.612 asistencias, una carga de trabajo que recae sobre una plantilla de enfermería tensionada y mermada por la falta de estabilidad laboral. Del total de las intervenciones, la gran mayoría (1.193 asistencias) fueron atendidas en Atención Primaria, destacando el Centro de Salud de Otero con 519 servicios y los equipos del 061 con 580 actuaciones.
Por su parte, el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta asumió 419 asistencias. A fecha de 2 de agosto, permanecían ingresados 18 pacientes, incluyendo casos críticos en la UCI, pediatría y neonatología con dos recién nacidos gemelares. A pesar de que no se notificaron incidencias sanitarias reseñables, la intensidad del trabajo ha sido constante, sumándose a jornadas previas donde se llegaron a registrar hasta 463 asistencias en un solo día.
Este volumen de trabajo se produce en un escenario de crisis humanitaria sin precedentes. El documento técnico señala que Ceuta acoge a 862 menores migrantes, lo que representa una sobreocupación cercana al 3.000% respecto a las 29 plazas de capacidad ordinaria. Con el CETI colapsado y miles de personas acampadas en sus inmediaciones, la presión sobre el sistema sanitario público es máxima, especialmente tras conocerse la trágica cifra de 88 personas fallecidas durante la entrada masiva. La mayor preocupación del Colegio de Enfermería es la crítica falta de profesionales. Actualmente, la bolsa de contratación de INGESA está prácticamente agotada. La institución denuncia que muchos recién graduados han optado por aceptar contratos más estables en la península, rechazando ofertas de verano en Ceuta al considerarlas precarias.
Los datos de colegiación reflejan esta inestabilidad: aunque se han registrado 19 nuevas altas, también se han contabilizado 7 bajas y 4 traslados de profesionales que abandonan la ciudad. “La falta de previsión en la contratación y la dureza de las condiciones actuales están empujando a nuestras enfermeras a buscar un futuro fuera de Ceuta justo cuando más se las necesita”, advierte la presidenta del Colegio de Enfermería, Rosa María Fuentes. La institución reclama medidas urgentes para fidelizar a los profesionales y garantizar que la excelencia en los cuidado no se vea comprometida por el agotamiento de las plantillas ante una crisis que combina picos asistenciales con una emergencia humanitaria de larga duración.
