La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha aprovechado el Día Mundial de Lucha contra el Sida para lanzar un mensaje de advertencia y responsabilidad colectiva ante un problema que, pese a los avances, continúa siendo un desafío de salud pública. Benzina ha insistido en que el VIH “sigue siendo un reto global, pero también una historia de progreso”, gracias a décadas de investigación, concienciación y políticas sanitarias.
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha aprovechado el Día Mundial de Lucha contra el Sida para lanzar un mensaje de advertencia y responsabilidad colectiva ante un problema que, pese a los avances, continúa siendo un desafío de salud pública. Benzina ha insistido en que el VIH “sigue siendo un reto global, pero también una historia de progreso”, gracias a décadas de investigación, concienciación y políticas sanitarias.
Benzina ha recordado que, según las últimas estimaciones internacionales, 40,8 millones de personas viven actualmente con el virus en todo el mundo. De ellas, casi una de cada cuatro no recibe el tratamiento necesario, una brecha que, según ha recalcado, impide avanzar hacia el objetivo marcado por ONUSIDA: poner fin a la pandemia en 2030 mediante la prevención, el diagnóstico temprano y la defensa de los derechos de quienes viven con VIH.
En el caso de España, la consejera ha mostrado su preocupación por un cambio de hábitos que está impulsando nuevas infecciones. El descenso en el uso del preservativo, la iniciación sexual cada vez más temprana y la proliferación de prácticas de riesgo vinculadas al chemsex o al uso de la PrEP sin supervisión médica están detrás del aumento de infecciones de transmisión sexual, como la gonorrea, la sífilis o la clamidia.
Según ha precisado, estas tendencias afectan de manera especial a la población joven de entre 15 y 24 años, un grupo en el que se observa un incremento sostenido de las ITS. Para Benzina, este fenómeno evidencia la necesidad de reforzar los programas de educación afectivo-sexual y de adaptar las estrategias preventivas a los nuevos comportamientos y canales de información.
En Ceuta, aunque la incidencia es menor que en otros territorios, la consejera ha informado de que entre 2003 y 2024 se han contabilizado 52 casos de VIH, la mayoría asociados a la transmisión sexual. Solo en 2024 se han detectado tres nuevos diagnósticos y, aunque no se ha notificado ningún caso de sida, sí se aprecia un repunte de infecciones como la clamidia, la gonococia o la tricomoniasis.
Este incremento ha llevado a Sanidad a insistir en la urgencia de fortalecer las políticas preventivas y continuar impulsando intervenciones dirigidas a adolescentes, jóvenes y colectivos vulnerables. Benzina ha subrayado que la educación y la información siguen siendo herramientas clave para frenar la expansión de las ITS.
La titular del área también ha destacado la labor de la Unidad Afectivo Sexual, que a lo largo de este año ha desplegado un amplio programa formativo en institutos, la Universidad, el CETI, el Centro Penitenciario, la UCA y distintos espacios comunitarios mediante la Unidad Móvil RULE. Solo en 2025 —año académico actual— se han realizado 372 pruebas rápidas de VIH y se han distribuido más de 39.700 preservativos masculinos y 2.200 femeninos.
Miles de jóvenes han participado en actividades de sensibilización promovidas por esta unidad, que busca no solo informar, sino también ofrecer recursos accesibles y entornos seguros donde resolver dudas y adquirir habilidades para una vida sexual responsable.
Con motivo de la conmemoración del 1 de diciembre, Benzina ha anunciado un programa especial que incluye la campaña “Que viva la VIHda”, una jornada informativa en la Facultad de Ciencias de la Salud, acciones específicas en el CETI y en Instituciones Penitenciarias, además de la iluminación en rojo de las Murallas Reales y la Fortaleza del Hacho como símbolo de apoyo y recuerdo.
La consejera ha cerrado su intervención con un llamamiento al compromiso compartido, subrayando que el objetivo es que “nadie viva sin diagnóstico o tratamiento”. Para ella, la clave para avanzar hacia un futuro sin VIH pasa por mantener la prevención, ampliar el acceso a la información y reforzar la responsabilidad individual y colectiva.