Las demandas por mejorar la educación y formación profesional en Ceuta convergieron este viernes en una concentración organizada por la Asociación de Empresarios de Formación a las puertas de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Unas 50 personas, en su mayoría residentes de la barriada del Príncipe Alfonso, participaron en la protesta reclamando soluciones ante los retrasos en la tramitación de certificados de profesionalidad y la entrega de becas educativas.
Las demandas por mejorar la educación y formación profesional en Ceuta convergieron este viernes en una concentración organizada por la Asociación de Empresarios de Formación a las puertas de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Unas 50 personas, en su mayoría residentes de la barriada del Príncipe Alfonso, participaron en la protesta reclamando soluciones ante los retrasos en la tramitación de certificados de profesionalidad y la entrega de becas educativas.
Entre los manifestantes, había vecinos afectados directamente por las dificultades para obtener estos certificados, esenciales para acceder al mercado laboral, y padres y madres de alumnos de varios colegios públicos de la ciudad —como el ‘Reina Sofía’, el ‘Príncipe Felipe’ y el ‘Juan Carlos I’— que siguen esperando las becas escolares de sus hijos. “Nos avisaron de que podíamos unirnos para reivindicar también nuestras propias demandas”, explicó Malika, una de las participantes.
La protesta, que comenzó a las 11:00 horas, fue posible gracias al apoyo de la asociación organizadora. Su presidente, Juan Goñi, facilitó el transporte para que los vecinos del Príncipe Alfonso pudieran desplazarse hasta el centro de la ciudad. Durante su intervención, Goñi destacó la problemática educativa de Ceuta, señalando que la ciudad, junto a Melilla, ocupa los peores puestos en fracaso escolar en España. “Madrid queda muy lejos, quizás la solución pase por transferir las competencias educativas a la Ciudad Autónoma”, afirmó.
Goñi también sugirió otra vía: simplificar los procedimientos para que las entidades privadas puedan gestionar más eficazmente la formación profesional. Según denunció, desde que el Ministerio asumió las competencias en certificación profesional hace dos años, el sistema está completamente bloqueado. “No se mueven los centros, no se acredita a los alumnos, y eso tiene paralizados a cerca de 200 personas en Ceuta”, detalló.

El empresario puso como ejemplo a los vigilantes de seguridad, quienes, según explicó, tienen posibilidades de empleo pero no pueden trabajar por la falta de certificación. “Estamos hablando de casi 100 alumnos que no pueden avanzar porque el Ministerio no saca los expedientes”, aseguró, apuntando que el retraso en la entrega de certificados puede llegar hasta los nueve meses tras finalizar la formación.
Los certificados de profesionalidad son documentos oficiales que acreditan la formación en un oficio específico y son una herramienta clave para reducir el desempleo. Sin embargo, la lentitud en los procesos está desincentivando a muchos alumnos. “Algunos optan por desistir porque no se tramitan en tiempo y forma. Es urgente que se tomen medidas drásticas para resolver esta situación”, enfatizó Goñi.
La protesta también puso en evidencia las carencias en la gestión de becas escolares, que han llegado a algunos centros educativos de la ciudad, pero siguen pendientes para familias como las representadas en la concentración. Entre pancartas y declaraciones, los participantes buscaron “alzar la voz” para que sus reclamos sean escuchados.
De momento, la Asociación de Empresarios de Formación no tiene previstas nuevas movilizaciones, pero su presidente subrayó que el objetivo principal de la acción fue visibilizar una problemática que afecta a la formación y el futuro laboral de numerosos ceutíes, especialmente en las zonas más vulnerables de la ciudad.