El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha reclamado este martes "comprensión y solidaridad" al resto de comunidades autónomas ante la situación de "extrema sobreocupación" que vive la ciudad por la llegada de menores migrantes no acompañados, y ha defendido la aplicación del real decreto ley como una solución urgente para territorios fronterizos como Ceuta y Canarias.
El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha reclamado este martes "comprensión y solidaridad" al resto de comunidades autónomas ante la situación de "extrema sobreocupación" que vive la ciudad por la llegada de menores migrantes no acompañados, y ha defendido la aplicación del real decreto ley como una solución urgente para territorios fronterizos como Ceuta y Canarias.
Durante su comparecencia tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Ramírez ha confirmado que Ceuta continúa acogiendo a unos 420 menores extranjeros no acompañados, lo que supone "un 400 % por encima de la capacidad real" del sistema de protección local, y ha advertido de que este dato multiplica por 24 la media nacional.
El portavoz ha subrayado que, desde el Ejecutivo ceutí, se ha reiterado en todas las instancias oportunas —incluida la conferencia sectorial con voz y voto— la necesidad de que se aplique con urgencia el decreto aprobado por el Gobierno central para repartir equitativamente a estos menores entre las distintas autonomías. "Es un problema estructural que supera a cualquier territorio y que debe afrontarse con criterios objetivos y financiación adecuada", ha sostenido.
Respecto a la votación del real decreto ley prevista para este jueves en el Congreso, Ramírez ha evitado valorar la postura que adoptará el diputado nacional del Partido Popular por Ceuta, aunque ha confiado en que se mantenga la disciplina de voto. "No vamos a entrar a valorar lo que hará el diputado ni el partido", ha manifestado.
El portavoz ha insistido en que el decreto contempla una solución viable y solidaria, con un primer reparto desde Ceuta y Canarias, y ha considerado que las reticencias mostradas por algunas autonomías, como Melilla, resultan incomprensibles. "Desde un territorio fronterizo como el nuestro, cuesta entender que otras comunidades no estén dispuestas a acoger a menores en una situación como la nuestra", ha añadido.
Preguntado por los recientes incidentes en el centro de menores de Nueva Esperanza, Ramírez ha asegurado que la Policía actuó "de manera inmediata" y que los menores implicados ya están a disposición judicial. "Este tipo de altercados reflejan en parte las consecuencias de la saturación que padecemos", ha afirmado.
En este sentido, ha advertido de que la falta de medios y personal para atender adecuadamente a los menores aumenta las probabilidades de que se produzcan episodios de conflictividad. "Cuando no se puede garantizar una atención adecuada, el riesgo se multiplica", ha dicho.
Ramírez también ha expresado su deseo de que la situación que vive Ceuta no se convierta en un motivo de enfrentamiento político. "Ojalá todos entendieran esta realidad como lo hacemos aquí, y que se comprendiera que mañana puede pasar en cualquier otra comunidad con frontera", ha subrayado.
Asimismo, ha defendido que el reparto de menores no acompañados es una cuestión de Estado que requiere respuestas conjuntas. "No se trata de mirar para otro lado, sino de actuar con responsabilidad y equidad para que ninguna región soporte sola un fenómeno de estas dimensiones", ha reiterado.
Por último, ha agradecido el trabajo de los profesionales que atienden a estos menores en condiciones muy difíciles y ha confiado en que el real decreto permita aliviar una presión que "Ceuta no puede seguir soportando sola".