Más de 400 personas, según los cálculos estimados por fuentes policiales, aguardan en estos momentos poder acceder al interior del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), cuyo recinto tiene cubiertas sus 512 plazas e incluso alguna más.
Más de 400 personas, según los cálculos estimados por fuentes policiales, aguardan en estos momentos poder acceder al interior del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), cuyo recinto tiene cubiertas sus 512 plazas e incluso alguna más.
Según ha podido comprobar EFE, la continua entrada de migrantes por la vía marítima ha motivado que la carretera de acceso al CETI se haya convertido en un campamento improvisado de jóvenes marroquíes y argelinos y, en menor medida, subsaharianos, que aguardan su acceso al interior de las instalaciones habilitadas por el Gobierno.
Más de 60 migrantes han conseguido acceder en la madrugada de este miércoles al CETI, muchos de los cuales todavía se encuentran en carreteras próximas al recinto, según ha visto EFE.
Los migrantes han mostrado su satisfacción por haber podido entrar a la ciudad, mientras que algunos todavía se encuentran con sus ropas mojadas después de la travesía ilegal por las inmediaciones del espigón sur del Tarajal que separa Ceuta de Marruecos.
Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en la ciudad han dedicado en los últimos días todos sus esfuerzos a esta crisis migratoria, ya que la Guardia Civil mantiene a sus efectivos en las embarcaciones del Servicio Marítimo rescatando a personas del mar mientras que la Policía Nacional lleva a cabo labores de documentación e identificación de las personas que entran ilegalmente.
En cualquier caso, la crisis migratoria ha dejado ya la entrada de más de 1.200 inmigrantes en poco más de nueve días.
Los vecinos de una urbanización cercana al CETI han expresado a EFE su malestar al indicar que es imposible conciliar el sueño por las noches como consecuencia de la continua llegada de vehículos policiales y de emergencias para traer a migrantes al recinto.
Asimismo, han lamentado las condiciones de insalubridad del entorno y los ruidos que se generan por estas personas que están durmiendo cerca de sus casas.