La Real Academia de Medicina alerta del riesgo sanitario en Ceuta y reclama una acogida digna para miles de migrantes
Inmigración
Typography
0
0
0
s2smodern

La institución advierte de que el hacinamiento, la falta de higiene y las condiciones precarias pueden favorecer la propagación de infecciones y pide reforzar los servicios sanitarios para evitar que la crisis desborde la atención ordinaria.

La institución advierte de que el hacinamiento, la falta de higiene y las condiciones precarias pueden favorecer la propagación de infecciones y pide reforzar los servicios sanitarios para evitar que la crisis desborde la atención ordinaria.

La situación humanitaria generada en Ceuta tras la llegada masiva de personas procedentes de Marruecos ha encendido también las alarmas desde el ámbito sanitario. La Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) ha difundido un comunicado en el que analiza los riesgos para la salud pública derivados de la permanencia de miles de personas en condiciones de extrema precariedad y reclama una respuesta que combine atención médica, alojamiento digno y medidas de saneamiento.

Según los datos recogidos por la institución, alrededor de 75.000 personas accedieron a Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. El episodio dejó 141 fallecidos por ahogamiento y provocó una situación humanitaria de enorme complejidad, mientras miles de personas quedaron temporalmente atrapadas en la ciudad a la espera de regresar a Marruecos.

La Academia estima que entre 5.000 y 10.000 personas podrían continuar en estas circunstancias después del retorno de buena parte de quienes llegaron durante aquellos días. Entre ellas existe también un número indeterminado de ciudadanos procedentes del África subsahariana, algunos de los cuales acumulan meses o incluso años de recorrido migratorio en condiciones especialmente difíciles.

El riesgo está en el hacinamiento y la falta de higiene

Desde la perspectiva de la medicina humanitaria, la RANME diferencia entre las enfermedades que pueden proceder del lugar de origen, aquellas adquiridas durante el trayecto migratorio y las que aparecen en el lugar de acogida. En el caso de Ceuta, la institución considera especialmente relevantes las patologías vinculadas al propio desplazamiento y a las condiciones en las que se ha desarrollado.

Entre la población mayoritariamente joven y de origen marroquí pueden aparecer, según el análisis de la Academia, problemas derivados del desplazamiento y, especialmente, lesiones de carácter traumático. En el caso de las personas procedentes del África subsahariana, el prolongado recorrido migratorio en circunstancias extremas puede aumentar la presencia de enfermedades como la sarna, la tuberculosis o determinadas infecciones de transmisión sexual, además de provocar un importante desgaste físico y psicológico.

A ello se suma un segundo factor que preocupa especialmente a los expertos: las condiciones de vida actuales. La permanencia de personas hacinadas, al aire libre y sin acceso suficiente a agua, higiene, saneamiento o alojamiento adecuado puede favorecer la transmisión de enfermedades entre quienes conviven en esos espacios.

La RANME lanza así un mensaje contundente: garantizar unas condiciones mínimas de acogida no es únicamente una cuestión social o migratoria, sino también una intervención de salud pública.

Triaje y detección de enfermedades

Ante este escenario, la Academia considera fundamental establecer un sistema de triaje que permita identificar a las personas que puedan estar enfermas y ofrecerles atención médica. La institución pone especial énfasis en la necesidad de prestar atención a quienes proceden del África subsahariana debido a la duración y dureza que puede haber tenido su proceso migratorio.

El objetivo, según la RANME, debe ser reducir cuanto antes cualquier posible foco de riesgo y evitar que las condiciones de precariedad terminen agravando problemas de salud que podrían controlarse con medidas básicas.

La institución señala además que las decisiones sanitarias deben coordinarse con las medidas políticas y administrativas que correspondan conforme a la legislación vigente, incluidas aquellas actuaciones excepcionales que puedan resultar necesarias ante una situación de estas características.

Los sanitarios también están al límite

La alerta no se limita a la salud de las personas migrantes. La Real Academia Nacional de Medicina advierte también del impacto que una demanda asistencial extraordinaria puede tener sobre el sistema sanitario de Ceuta.

Un incremento sostenido de la carga de trabajo puede traducirse en un mayor desgaste físico y psicológico para los profesionales, especialmente si la situación se prolonga en el tiempo. Por ello, la institución considera necesario disponer de refuerzos humanos y, si la evolución de la crisis lo requiere, establecer mecanismos de seguimiento y apoyo especializado para los trabajadores sanitarios.

La preocupación pasa así por evitar que la emergencia termine afectando también a la capacidad del sistema para mantener su actividad habitual y atender al conjunto de la población.

No basta con contar pacientes o camas

La RANME considera que medir la gravedad de la situación exclusivamente a través del número de pacientes atendidos o de la ocupación hospitalaria sería insuficiente. A su juicio, la respuesta debe construirse a partir de un análisis conjunto de múltiples indicadores.

Entre ellos deben incluirse la evolución de la demanda asistencial, el número de hospitalizaciones, la disponibilidad real de camas, las necesidades de personal y turnos extraordinarios, las posibles derivaciones a otros centros y los riesgos específicos de salud pública.

También deben tenerse en cuenta factores externos al hospital, como el hacinamiento, la ausencia de alojamiento adecuado, las condiciones ambientales y las necesidades de saneamiento, ya que todos ellos pueden incrementar la demanda sanitaria y dificultar la capacidad de respuesta.

La advertencia llega en un momento especialmente delicado para Ceuta, donde la emergencia migratoria ha obligado a las administraciones a afrontar una situación extraordinaria con recursos limitados. Para la Academia, la respuesta no puede reducirse a atender las consecuencias médicas cuando aparecen: las condiciones en las que viven las personas afectadas forman parte de la propia respuesta sanitaria.

La Real Academia Nacional de Medicina ha querido cerrar su comunicado trasladando su apoyo a Ceuta y a todos los profesionales sanitarios que trabajan para hacer frente a las consecuencias médicas y de salud pública de la crisis. Además, ha anunciado que incorporará este episodio a su agenda de análisis y debate para estudiar desde una perspectiva científica, médica y sanitaria las dimensiones del problema.

El mensaje de la institución apunta, en definitiva, a una cuestión que trasciende la emergencia inmediata: en una situación de estas características, proporcionar agua, alimentos, higiene y un lugar seguro donde permanecer no solo significa ofrecer unas condiciones de vida dignas. También puede ser una de las principales herramientas para evitar que una crisis humanitaria termine convirtiéndose en una crisis sanitaria.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Jueves 20 de Agosto del 2026

Publicidad

Publicidad Institucional 2026 - Playa sin humo

PLAYA SIN HUMO 2026