Un interesante y atractivo reportaje de la agencia de noticias EFE-Ceuta ha desvelado hoy que la inmigración infantil, personificada en la entrada constante de menores de Marruecos, y el continuo acceso de inmigrantes a nado por los dos espigones fronterizos constituyen las principales preocupaciones de la Ciudad Autónoma de Ceuta al cumplirse tres años de la entrada de más de 12.000 personas por el espigón del Tarajal.
Un interesante y atractivo reportaje de la agencia de noticias EFE-Ceuta ha desvelado hoy que la inmigración infantil, personificada en la entrada constante de menores de Marruecos, y el continuo acceso de inmigrantes a nado por los dos espigones fronterizos constituyen las principales preocupaciones de la Ciudad Autónoma de Ceuta al cumplirse tres años de la entrada de más de 12.000 personas por el espigón del Tarajal.
Los días 17 y 18 de mayo de 2021 se convirtieron en el peor episodio migratorio de nuestro país al constatar la entrada en esos dos días de más de 12.000 inmigrantes -mayoritariamente marroquíes- por la playa que separa la ciudad de Marruecos ante la pasividad de la Gendarmería marroquí para evitar que se produjera lo que el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (PP), calificó como una "auténtica invasión".
Hoy, tres años después de ese episodio, la autonomía ceutí continúa conviviendo con la inmigración, principalmente la infantil, y sigue padeciendo constantes entradas de inmigrantes a nado, pese a los riesgos de estas travesías clandestinas.
Entradas a nado
Las entradas a nado se han convertido este 2024 en el método mas utilizado por los inmigrantes para llegar desde las costas marroquíes a las ceutíes, aprovechando la escasa distancia que separa ambos puntos.
Cientos de inmigrantes, más de 700 del total que han entrado, lo han conseguido con este método tras bordear los espigones fronterizos, sobre todo en momentos de adversas condiciones meteorológicas al entender que el fuerte viento y las corrientes favorecen su navegación clandestina.
Los inmigrantes han llegado por el espigón norte de Benzú y el sur del Tarajal, la mayoría con trajes de neopreno y ayudados de algún elemento como flotadores o aletas.
Pese a ello, según la estadística oficial que elabora el Ministerio del Interior, desde el 1 de enero al 15 de mayo han llegado a Ceuta 997 inmigrantes, todos ellos por la vía terrestre y ninguno por la vía marítima.
Esta situación se produce debido a que se computa la entrada por los espigones como acceso por la vía terrestre al no utilizar ninguna embarcación.
En el 2023, en este mismo periodo, entraron en la ciudad 308 inmigrantes por la vía terrestre y 16 por la marítima en cuatro embarcaciones. Así, este año ha aumentado un 223,7 % el acceso por la vía terrestre (689 personas más) y ha descendido un 100 % la vía marítima.
Las entradas también han tenido relación directa con la aparición de siete cadáveres en las costas ceutíes en lo que llevamos de año.
La mayoría de estos inmigrantes fallecieron ahogados y tenían edades comprendidas entre los 17 y los 44 años, según los datos recopilados por EFE de fuentes de la Guardia Civil, que añaden que hubo cuatro muertos en enero, dos en marzo y uno en abril, seis de ellos en aguas de la bahía sur y uno en la norte.
Solidaridad territorial
Mientras tanto, el Gobierno ceutí continúa apelando a la solidaridad del resto de las comunidades para aliviar su presión migratoria que en la actualidad deja a 300 menores marroquíes en Ceuta, según los datos facilitados a EFE por el Área de la Infancia de la ciudad.
Ceuta mantiene estar en una situación "de crisis migratoria" al señalar que actualmente tiene censados a tres centenares de menores extranjeros no acompañados, casi 170 más de los que debería tener, lo que la coloca un 122 % por encima de lo que se estableció hace dos años.
La Conferencia Sectorial de Infancia de 2022 que fijó que Ceuta debe tener 88 plazas para menores y que esta ocupación podría ascender a 132 menores en "situación de contingencia de crisis migratoria".
Ceuta acogía a 122 menores el 31 de diciembre de 2023 mientras que en el 2024 han entrado en la ciudad hasta 235 menores, algunos de los cuales han salido ya de los centros de acogida al cumplir la mayoría de edad o al estimar la Fiscalía que no eran menores tras las pruebas correspondientes.
De los 235 nuevos menores, el 70 por ciento tiene 17 años o ronda esa edad, por lo que no se puede tutelar de manera inmediata hasta comprobar si son menores o no, tras lo cual forman parte de cursos formativos o están escolarizados convenientemente, según cuenta el reportaje elaborado por la agencia EFE-Ceuta.
Situación del CETI
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) mantiene este año en torno a 350 acogidos, si bien este jueves son 400 para una capacidad total de 512 plazas.
La mayor parte son inmigrantes procedentes del África Subsahariana, seguido de otros procedentes de Argelia o Marruecos, así como de países como Yemen o Siria, según los datos aportados a EFE.
Estos inmigrantes entran a nado o saltando la doble valla fronteriza situada a diez metros de altura en los 8,2 kilómetros de perímetro fronterizo terrestre. En este caso, en el del salto del vallado, se producen intentos aislados de dos a cuatro inmigrantes, siempre por una zona intermedia del paso fronterizo.
Hoy, tres años después de uno de los más graves episodios migratorios vividos por España, Ceuta sigue con la inmigración irregular como una de sus preocupaciones, aunque asociado este asunto a su condición de frontera sur de la Unión Europea y su enclave geográfico como frontera con Marruecos.