Esta tarde, en el Salón de Actos de las Murallas Reales de Ceuta, se ha dado inicio a las jornadas dedicadas a la trata de menores y la protección infantil, un evento clave en la lucha contra uno de los delitos más graves y silenciados que afectan a los menores migrantes. Las jornadas pretenden sensibilizar y formar a los asistentes sobre la problemática de la trata de personas, con especial énfasis en los menores no acompañados (MENAs), que son uno de los colectivos más vulnerables a caer en redes de explotación.
Esta tarde, en el Salón de Actos de las Murallas Reales de Ceuta, se ha dado inicio a las jornadas dedicadas a la trata de menores y la protección infantil, un evento clave en la lucha contra uno de los delitos más graves y silenciados que afectan a los menores migrantes. Las jornadas pretenden sensibilizar y formar a los asistentes sobre la problemática de la trata de personas, con especial énfasis en los menores no acompañados (MENAs), que son uno de los colectivos más vulnerables a caer en redes de explotación.
La sesión inaugural comenzó con la intervención de Carmen Ynzenga Jimeno, técnica de trata y atención humanitaria de Cruz Blanca, quien ofreció una declaración a los medios de comunicación presentes, destacando la labor de su organización en el ámbito de la prevención y atención a las víctimas de trata. “Cruz Blanca tiene varios programas de sensibilización y prevención de la trata, y también de atención integral a menores desde el momento de su acogida. Sabemos que en Ceuta no contamos con los mejores recursos para la acogida de menores, pero en la Península tenemos más opciones para articular mecanismos de derivación y así ofrecerles una atención más completa desde el punto de vista psicológico, social y laboral”, explicó Ynzenga.

Durante su intervención, Ynzenga destacó una preocupante cifra: de las 1.466 víctimas de trata detectadas en España, solo el 1,2% son menores. “Esto no se debe a que no existan menores víctimas de trata, sino a que no hemos desarrollado la capacidad de detectar este delito entre ellos”, afirmó con contundencia. Según Ynzenga, la sociedad ha caído en el error de criminalizar la migración de los MENAs, viéndolos solo como migrantes irregulares o menores tutelados, sin considerar que muchos de ellos podrían ser víctimas de trata. “Hemos criminalizado a los menores migrantes y no hemos sido capaces de ver más allá de su situación irregular. Esto es un gran error, porque invisibiliza la vulnerabilidad a la que están expuestos. Debemos formar y sensibilizar a la población para que puedan identificar mejor los casos de trata, y así aumentar la empatía y la lucha contra este delito”, subrayó.
A su vez, Ynzenga también llamó la atención sobre el perfil de los MENAs, al que calificó como “extremadamente vulnerable”. “Estos menores llegan a nuestras costas tras peligrosas travesías marítimas y en condiciones extremas. Son muy susceptibles de ser captados por redes de trata, o bien forzados a cometer delitos. Por ello, nuestra labor de sensibilización y formación es crucial para prevenir que caigan en manos de explotadores”, concluyó.
Tras las palabras de Ynzenga, fue el turno de Cristina Pérez, Delegada del Gobierno en Ceuta, quien inauguró oficialmente las jornadas con un discurso en el que subrayó la importancia de sensibilizar a la sociedad sobre la trata de menores y la protección infantil. Pérez comenzó su intervención destacando la situación geográfica de Ceuta como un punto clave en las rutas migratorias hacia Europa. “Ceuta es una puerta de entrada a Europa debido a su situación geográfica estratégica. Desafortunadamente, esto la convierte también en un escenario donde el tráfico de personas, incluidas menores, es una realidad cotidiana a la que debemos hacer frente”, explicó Pérez.
La Delegada hizo hincapié en la especial vulnerabilidad de los menores migrantes, señalando que los MENAs son uno de los colectivos más expuestos a la trata de personas. “Estos menores, debido a su situación de desarraigo y pobreza, se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. Debemos abordar este problema desde un enfoque integral, donde la protección y la sensibilización jueguen un papel central”, afirmó Pérez, quien también destacó el compromiso del Gobierno de España en la lucha contra la trata de seres humanos.
“En Ceuta, como en el resto de España, la inmigración es un drama humano que nos exige una respuesta inmediata y coordinada. Nadie puede ser ajeno a la presión migratoria que vivimos, y los primeros meses de 2024 han sido especialmente complicados en este sentido. En este contexto, quiero poner en valor el trabajo del área de menores de la Ciudad Autónoma de Ceuta, que, aunque pertenece a otra administración, no puedo dejar de reconocer su encomiable labor en la acogida y tutela de estos menores”, agregó Pérez.
Además de reconocer la labor del área de menores, la Delegada del Gobierno también destacó la importancia de la colaboración entre las diferentes instituciones y organismos implicados en la protección de los menores migrantes, como la Fiscalía, los servicios de medicina forense y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). “Podríamos pasar toda la tarde hablando de las múltiples instituciones que, de una manera u otra, están involucradas en la protección de los menores que llegan a nuestro país. Su trabajo conjunto es esencial para garantizar que estos niños y niñas puedan vivir en condiciones dignas tras su llegada a España”, apuntó.
Pérez concluyó su intervención señalando los objetivos fundamentales de las jornadas: “Estas jornadas buscan, ante todo, sensibilizar y concienciar a la sociedad sobre la situación de los menores migrantes. No podemos permitir que se hable de ellos como si fueran sinónimos de delincuencia, pobreza o desarraigo. Los menores son mucho más que eso. Son seres humanos que necesitan protección, y debemos empatizar con sus condiciones de vida. Todos debemos estar en el mismo barco para proporcionar una respuesta adecuada, basada en la colaboración y el fortalecimiento de esa cooperación entre instituciones”.
Finalmente, la delegada subrayó la necesidad de que la intervención en estos casos se lidere desde el ámbito público. “Soy una firme defensora de las políticas públicas, especialmente cuando se trata de temas tan sensibles como la protección de menores. No podemos dejar esto en manos de entidades privadas. Es la administración pública la que debe tomar las riendas para asegurar la asistencia a las víctimas, la reducción de riesgos y la intervención penal en los casos que lo requieran”, concluyó.
Tras su intervención, continuarán las jornadas durante toda la tarde de este martes para seguir concienciando y sensibilizando sobre los principales problemas que sufren los menores.
