La frontera de Ceuta afronta a diario episodios de presión migratoria tanto por tierra como por mar, con intentos de acceso a través de los pasos del Tarajal y Benzú. Las cifras oscilan según la jornada, con grupos reducidos algunos días y otros con intentos más numerosos, según han indicado fuentes consultadas.
La frontera de Ceuta afronta a diario episodios de presión migratoria tanto por tierra como por mar, con intentos de acceso a través de los pasos del Tarajal y Benzú. Las cifras oscilan según la jornada, con grupos reducidos algunos días y otros con intentos más numerosos, según han indicado fuentes consultadas.
Desde el Instituto Armado subrayan la coordinación con el país vecino: “Fuentes del Instituto Armado destacan la colaboración de las autoridades marroquíes para controlar esta situación en la frontera de nuestra ciudad”, apuntan.
Los intentos se producen de forma intermitente y con variabilidad en el número de personas implicadas, lo que complica la respuesta operativa. Sectores críticos califican la situación de “insostenible” y reclaman soluciones más eficaces por parte del Gobierno, mientras los dispositivos de vigilancia se mantienen activos en los puntos sensibles del perímetro y en el litoral.
Tanto la vigilancia terrestre como el control marítimo se refuerzan en función de la presión prevista, con especial atención a las zonas del Tarajal y Benzú, donde se concentran los intentos. Las mismas fuentes insisten en que la cooperación transfronteriza seguirá siendo clave para gestionar el fenómeno y reducir los riesgos asociados a estas entradas irregulares.