La crisis migratoria que atraviesa Ceuta ha provocado ya pérdidas económicas estimadas en 17,9 millones de euros y podría elevar el impacto hasta los 27,7 millones al cierre de agosto si se mantiene la situación actual, según un estudio de la Cámara de Comercio, que ha alertado además del daño reputacional que la situación está causando a la ciudad como destino turístico y de inversión.
La crisis migratoria que atraviesa Ceuta ha provocado ya pérdidas económicas estimadas en 17,9 millones de euros y podría elevar el impacto hasta los 27,7 millones al cierre de agosto si se mantiene la situación actual, según un estudio de la Cámara de Comercio, que ha alertado además del daño reputacional que la situación está causando a la ciudad como destino turístico y de inversión.
El presidente de la Cámara, Karim Bulaix, ha reclamado este lunes al Estado medidas "contundentes y rápidas" para evitar que el impacto económico siga creciendo y ha advertido de que "la cicatriz que va a quedar después de esta herida" será más profunda cuanto más se prolongue la crisis. Los primeros días de reducción o cierre de establecimientos han generado pérdidas de unos 7,7 millones de euros, a los que se suman los 10,2 millones que la institución calcula por la suspensión de las fiestas patronales.
El impacto podría alcanzar así los 27,7 millones de euros, equivalentes aproximadamente al 1,4 % del PIB de Ceuta, si la situación no recupera la normalidad durante el mes de agosto. El secretario general de la Cámara, Joaquín Mollinedo, ha explicado que las estimaciones se han elaborado a partir de información facilitada por empresas, comerciantes y autónomos y de los datos habituales de actividad durante este periodo, con una metodología que ha definido como "muy cauta".
La suspensión de la Feria constituye uno de los principales golpes para la economía local, ya que la Cámara estima que las fiestas generan unos 10,2 millones de euros de actividad para sectores como la hostelería, el comercio, los hoteles, los taxis, los servicios de seguridad y los proveedores. A ello podrían añadirse otros 2,4 millones de euros de pérdidas durante la campaña de verano si persiste la situación actual.
Bulaix ha señalado que el problema no se limita a las pérdidas directas y ha puesto el foco en el deterioro de la "marca Ceuta". La Cámara ha constatado que algunas empresas con las que trabajaba para facilitar su instalación en la ciudad han dejado sus proyectos "en la nevera" a la espera de que se recupere la seguridad y la normalidad, ante el temor de que la crisis pueda afectar también a futuras inversiones y al turismo.
Entre las principales demandas al Gobierno se encuentran garantizar la seguridad para que todos los negocios puedan abrir con normalidad, habilitar ayudas específicas para pymes y autónomos afectados y recuperar las condiciones anteriores de la bonificación de las cuotas a la Seguridad Social. La Cámara también reclama ampliar los sectores beneficiarios, avanzar en la reforma del impuesto de sociedades y poner en marcha un plan específico para recuperar la imagen turística y empresarial de Ceuta.
Bulaix ha resumido las prioridades del empresariado en tres actuaciones inmediatas: la expulsión de las personas que entraron en la ciudad durante la crisis, el refuerzo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y una solución definitiva que impida que una situación similar vuelva a repetirse. La institución también ha advertido de problemas puntuales de abastecimiento por las dificultades de los transportistas para desplazarse hasta Ceuta y ha pedido garantizar el suministro de productos básicos.
La Cámara ha anunciado además la creación de una Oficina de Atención al Empresario, que centralizará las incidencias y reclamaciones de empresas y autónomos mientras dure la emergencia. Siete trabajadores de la institución han recorrido ya distintos barrios para conocer de primera mano los problemas del tejido empresarial. "Vamos a seguir recorriendo las calles, vamos a seguir trabajando con ellos", ha asegurado Mollinedo, quien ha defendido la necesidad de evitar que ninguna empresa cierre definitivamente como consecuencia de la crisis.
