El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha advertido sobre la complicada situación financiera que atraviesa la ciudad debido al elevado gasto en la atención de menores no acompañados. En su comparecencia tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Ramírez respondió a un titular reciente del diario El Español que afirmaba que Ceuta está en quiebra. Si bien el portavoz no confirmó tal afirmación, sí admitió que la situación es "difícil" y está poniendo en riesgo la estabilidad presupuestaria de la ciudad.
El portavoz del Gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez, ha advertido sobre la complicada situación financiera que atraviesa la ciudad debido al elevado gasto en la atención de menores no acompañados. En su comparecencia tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Ramírez respondió a un titular reciente del diario El Español que afirmaba que Ceuta está en quiebra. Si bien el portavoz no confirmó tal afirmación, sí admitió que la situación es "difícil" y está poniendo en riesgo la estabilidad presupuestaria de la ciudad.
Ramírez explicó que el gasto mensual destinado a la atención de estos menores asciende a 1,2 millones de euros, una cifra que está desbordando las capacidades económicas del Ayuntamiento. Aunque Ceuta ha seguido cubriendo sus necesidades básicas, el presupuesto para otros servicios se está agotando. Esto ha llevado al Gobierno local a pedir urgentemente ayuda al Estado para evitar un colapso financiero.
El portavoz señaló que la ciudad se encuentra en negociaciones con el Gobierno central, en concreto con las Secretarías de Estado de Juventud y Migraciones, para conseguir financiación que permita cubrir estos gastos imprevistos. Sin embargo, hasta el momento no se ha recibido una respuesta concreta, lo que agrava la incertidumbre sobre el futuro de las cuentas públicas.
En cuanto a las medidas internas, Ramírez mencionó que el Gobierno de Ceuta baraja varias opciones, como la utilización del fondo de contingencia o la modificación de créditos, para poder cubrir temporalmente el déficit. No obstante, insistió en que la solución definitiva debe llegar del Estado, ya que el gasto en menores no acompañados es insostenible para el presupuesto de la ciudad.
Ramírez destacó que esta situación afecta no solo a la atención de los menores, sino también a la estabilidad económica de Ceuta. El elevado gasto que no estaba previsto en el presupuesto ha creado un desequilibrio que podría afectar el ejercicio actual y complicar aún más la elaboración del presupuesto para 2025.
Finalmente, el portavoz recordó que el volumen de menores no acompañados ha crecido considerablemente en comparación con las previsiones iniciales. El presupuesto actual contempla la atención para unos 100 menores, pero la cifra real ronda los 500, lo que genera una enorme presión económica. A pesar de los esfuerzos locales, Ramírez insistió en que es imprescindible la intervención del Estado para evitar el colapso financiero de Ceuta.
