La Ciudad Autónoma de Ceuta, sobre todo a través del Instituto Ceutí de Deportes, no puede patrocinar absolutamente todo porque, al final, deben tener muy claro que los que pagamos somos todos los ceutíes con nuestros impuestos.
La Ciudad Autónoma de Ceuta, sobre todo a través del Instituto Ceutí de Deportes, no puede patrocinar absolutamente todo porque, al final, deben tener muy claro que los que pagamos somos todos los ceutíes con nuestros impuestos.
La institución municipal debe de amparar, como se merece, a pruebas deportivas que tengan un beneficio o que sirven para mejorar la imagen de nuestra ciudad, tan dañada a veces por la ignorancia de muchas personas.
Lo que no se puede hacer es patrocinar pruebas que lleguen de la mano de un grupo de amigos o carreritas de medio pelo que no le interesan absolutamente a nadie y cuyo interés mediático es totalmente nulo.
El deporte debe seleccionar donde gastar el dinero de los contribuyentes porque, de lo contrario, estaríamos cayendo en el “todo vale” y eso no es nada bueno sino más bien todo lo contrario.