Las cabinas de prensa del estadio Alfonso Murube son un auténtico despropósito. El Ceuta ha invertido mucho dinero de todos los ceutíes para poner en condiciones el campo pero ha pasado olímpicamente de los periodistas, que deben ejercer su labor en unas condiciones tercemundistas.
Las cabinas de prensa del estadio Alfonso Murube son un auténtico despropósito. El Ceuta ha invertido mucho dinero de todos los ceutíes para poner en condiciones el campo pero ha pasado olímpicamente de los periodistas, que deben ejercer su labor en unas condiciones tercemundistas.
Además de que el lugar de trabajo de los medios de comunicación parece más una cabina de obra que otra cosa, lo cierto es que el interior es aún peor. Los palcos de patrocinadores o “amigos” del club disponen de aire acondicionado, nevera e incluso catering mientras que a los periodistas únicamente les han puesto unas mesas y, desde el segundo partido, aire acondicionado porque los informadores se quejaron ya que en el primer encuentro carecían hasta de aire acondicionado.
Pero nada más: ni tan siquiera una nevera con agua como en el resto de las cabinas. Y, además, el terreno de juego no se ve bien porque son cabinas que no cumplen con las condiciones normales.
Y para colmo de males, un empleado de la Agrupación Deportiva Ceuta, que por cierto en la vida había pisado el Alfonso Murube, “invitó” a uno de los periodistas de Ceuta que lamentaba las condiciones de trabajo a irse de la sala de prensa.
Lógicamente, nuestro compañero no se marchó e hizo su trabajo frente a la chulería del empleado del Ceuta que se tuvo que comer sus inapropiadas palabras.