El Camoens, uno de los dos equipos que representan a nuestra ciudad en la Segunda División Nacional de fútbol sala femenino, lleva desde principios de esta temporada dando tumbos por la categoría, sobre todo porque está jugando con chicas muy jóvenes e inexpertas que están pagando caro esta situación.
El Camoens, uno de los dos equipos que representan a nuestra ciudad en la Segunda División Nacional de fútbol sala femenino, lleva desde principios de esta temporada dando tumbos por la categoría, sobre todo porque está jugando con chicas muy jóvenes e inexpertas que están pagando caro esta situación.
El equipo ceutí hace ya más de un mes que decidió poner medidas para reforzar la plantilla con la incorporación de dos jugadores colombianas -ambas de la selección de dicho país- y otras dos paraguayas, ninguna de las cuales ha llegado todavía a debutar, al estar a la espera de solucionar los trámites burocráticos.
Esta situación ha motivado que el Camoens continúe jugando con jóvenes de la cantera y con una sola brasileña que llegó procedente del equipo malagueño del Torcal mientras que las cuatro suramericanas continúan sin poder vestirse de corto.
Por este motivo, habrá que esperar que se arreglen ya los papeles para que estas jugadoras puedan debutar con el Camoens o, de lo contrario, mal camino lleva la cosa.