José Juan Romero, entrenador de la AD Ceuta FC, ha destacado recientemente la "extraordinaria campaña" que está realizando el equipo, lamentando que no se le esté dando el valor suficiente. Y es cierto, la AD Ceuta está protagonizando una temporada notable, despertando la ilusión de una ciudad que vive el fútbol con intensidad.
José Juan Romero, entrenador de la AD Ceuta FC, ha destacado recientemente la "extraordinaria campaña" que está realizando el equipo, lamentando que no se le esté dando el valor suficiente. Y es cierto, la AD Ceuta está protagonizando una temporada notable, despertando la ilusión de una ciudad que vive el fútbol con intensidad.
Sin embargo, como en todo escenario pasional, existe un sector minoritario que ensombrece el ambiente. Es solo un "5%" aproximadamente que, desde la grada y los bares, destila negatividad y crítica destructiva. Afortunadamente, la mayoría de los aficionados ceutíes son sabios futboleros, apoyan incondicionalmente y disfrutan del espectáculo. Pero esa pequeña minoría, con su verborrea tóxica, puede generar un ruido innecesario.
Es importante recordar que el fútbol es un deporte de emociones, y la crítica constructiva puede ser valiosa. Pero la negatividad constante, el "escupir" en lugar de "hablar", solo contamina el entorno. Romero ha hecho bien en señalar esta situación, poniendo en valor el apoyo mayoritario y restando importancia a los comentarios dañinos.
La AD Ceuta, con su buen juego y su entrega, merece el respaldo de su afición. Y José Juan Romero, con su trabajo y su carisma, se ha ganado el cariño de la ciudad. La ilusión por un posible ascenso a la Liga Hypermotion está latente, y si se concreta, la celebración en Ceuta será apoteósica.
En definitiva, el Ceuta avanza con paso firme, impulsado por una afición mayoritariamente apasionada y agradecida. Que el ruido minoritario no opaque el brillo de este equipo, que está haciendo historia.