La visita a la piscina del Díaz-Flor del Atlétic Barceloneta de este pasado martes es como si llegara a nuestra ciudad el Real Madrid o el FC Barcelona en fútbol, es decir, uno de los clubes con más historia del deporte nacional.
La visita a la piscina del Díaz-Flor del Atlétic Barceloneta de este pasado martes es como si llegara a nuestra ciudad el Real Madrid o el FC Barcelona en fútbol, es decir, uno de los clubes con más historia del deporte nacional.
La llegada del Atlétic Barceloneta se produjo en una jornada poco habitual y a una hora poco normal como las 20,30 horas, pero que fue solicitada por el conjunto catalán como consecuencia de las citas europeas que tiene que afrontar el equipo dominador de la División de Honor de nuestro país.
Sin embargo, ninguna autoridad deportiva de Ceuta asistió a este partido. Ni el consejero, ni el director de deportes, ni el asesor ni nadie del ICD, a pesar de la relevancia de este enfrentamiento por la categoría del rival. Imaginamos que todos ellos se encontraban en Madrid asistiendo a FITUR y por eso no aparecieron por la piscina.
Desaprovechar momentos de este tipo para arropar al waterpolo, sobre todo con un equipo local en la máxima categoría, supone un gran paso atrás para las autoridades deportivas locales que, en esta ocasión, no estuvieron a la altura de las circunstancias. Muchos jefes pero pocos indios.