Decepcionante. Esa es la palabra para valorar el debut que tuvo ayer la selección española en el Mundial de fútbol que se está disputando en Canadá, Estados Unidos y México.
Decepcionante. Esa es la palabra para valorar el debut que tuvo ayer la selección española en el Mundial de fútbol que se está disputando en Canadá, Estados Unidos y México.
El combinado español no supo estar a la altura del escudo y acabó cediendo un empate a cero frente a una selección como la de Cabo Verde que lo único que hizo fue defenderse y poner la cara colorada a los jugadores de Luis de la Fuente.
Los españoles no dieron una a derechas y acabaron siendo el objetivo de las críticas de todos los comentaristas debido a una triste imagen que hizo que mucho ciudadanos optaran ayer por lamentarse de la elección de los jugadores, la falta de recursos para cambiar el signo del partido y la ausencia de toma de decisiones de un seleccionador que, por momentos, parecía un árbol en la banda.
Penoso arranque de la selección española que ahora está obligada a enderezar el rumbo si no quiere tener vacaciones antes de lo previsto. Esto sólo ha comenzado pero los augurios no son nada buenos. Ojalá nos equivoquemos.