Algunas selecciones de fútbol y fútbol sala de nuestra ciudad hace tiempo que huelen mal, muy mal.
Algunas selecciones de fútbol y fútbol sala de nuestra ciudad hace tiempo que huelen mal, muy mal.
Y empleamos este calificativo porque somos conscientes de que las cosas no se hacen bien y las diferentes convocatorias de los seleccionadores -nombrados a dedo- no se puede quitar el halo de ir convocando a hijos de enchufados, quitando que la gran mayoría de los seleccionados se lo puedan merecer.
Aquí las convocatorias se hacen con nocturnidad y alevosía, dándole la menor publicidad posible pensando en no cabrear mucho al personal. Sin embargo, en esta ciudad, donde casi todos los conocemos, resulta que tarde o temprano de acabas enterando de los que están en unas listas muy arbitrarias donde algunos seleccionadores -por no decir todos- se dejan llevar por la opinión de terceras personas.
Y ello sin hablar del trato que se le dispensa a jugadores a los que se les llama para una convocatoria, no se les dice absolutamente nada y ya no se les vuelve a llamar, es decir, no tienen ningún tipo de tacto.
Hasta que no cambien las formas, muchas selecciones locales de fútbol y fútbol-sala seguirán siendo un auténtico compadreo.