La Sentencia
Typography
0
0
0
s2smodern

El desalojo de la playa del Trampolín no puede convertirse simplemente en trasladar el problema unos cientos de metros. Si se recupera un espacio, pero quienes estaban allí terminan instalándose en otro punto de Ceuta, poco se habrá solucionado. La Ciudad y el Estado tienen que actuar de manera coordinada para localizar asentamientos irregulares, revisar montes, playas, galerías y otros lugares donde puedan estar viviendo personas fuera de los recursos habilitados y devolver esos espacios a la normalidad.

El desalojo de la playa del Trampolín no puede convertirse simplemente en trasladar el problema unos cientos de metros. Si se recupera un espacio, pero quienes estaban allí terminan instalándose en otro punto de Ceuta, poco se habrá solucionado. La Ciudad y el Estado tienen que actuar de manera coordinada para localizar asentamientos irregulares, revisar montes, playas, galerías y otros lugares donde puedan estar viviendo personas fuera de los recursos habilitados y devolver esos espacios a la normalidad.

Ceuta necesita recuperar el control de todos sus rincones. No se trata de emprender una cacería contra nadie, sino de algo bastante más elemental: saber quién se encuentra en la ciudad, cuál es su situación y actuar conforme a la legislación. Quien tenga derecho a permanecer debe recibir la atención que corresponda; quien no lo tenga debe ser objeto de los procedimientos de retorno previstos por la ley. Lo que resulta difícilmente defendible es permitir que proliferen asentamientos improvisados mientras los vecinos observan cómo determinadas zonas dejan de poder utilizarse con normalidad.

Y existe además una cuestión especialmente delicada: los menores. Con unos recursos de acogida sometidos a una enorme presión, cualquier posibilidad legal de reunificación familiar debe tramitarse con rapidez. Si Marruecos reclama el retorno de menores y puede acreditarse individualmente su filiación, la existencia de familiares que puedan hacerse cargo de ellos y las garantías necesarias para su protección, las administraciones deberían acelerar los expedientes. Eso permitiría aliviar unos centros saturados, pero, sobre todo, responder al principio esencial de que un menor debe estar con su familia siempre que hacerlo sea seguro y responda a su interés superior.

Lo que Ceuta no puede aceptar es que la excepcionalidad termine convirtiéndose en normalidad. Los recursos públicos tienen un límite, los profesionales llevan meses sometidos a una enorme presión y los ciudadanos tienen derecho a recuperar sus playas, montes y espacios públicos. Después del Trampolín debe venir una actuación amplia, organizada y permanente en toda la ciudad, no una fotografía puntual destinada a aparentar que el problema ha desaparecido.

Desalojar un asentamiento es relativamente sencillo; solucionar el problema exige bastante más. Identificación, filiación, vigilancia, recursos suficientes y retornos cuando legalmente correspondan. Ceuta necesita orden, seguridad y humanidad, las tres cosas a la vez. Y, sobre todo, necesita que ninguna administración vuelva a confundir mirar hacia otro lado con gestionar una crisis.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Lunes 05 de Octubre del 2026

Publicidad