Si ser autónomo ya es todo un reto, en Ceuta la burocracia se está convirtiendo en un enemigo silencioso pero costoso. Según la Asociación de Trabajadores Autónomos de Ceuta (ATA Ceuta), los 3.067 trabajadores por cuenta propia de la ciudad destinan una media de 200 horas al año solo a cumplir con trámites fiscales, laborales y de Seguridad Social. Y no estamos hablando de pequeñas molestias: cada hora “perdida” cuesta, de promedio, 15 euros.
Si ser autónomo ya es todo un reto, en Ceuta la burocracia se está convirtiendo en un enemigo silencioso pero costoso. Según la Asociación de Trabajadores Autónomos de Ceuta (ATA Ceuta), los 3.067 trabajadores por cuenta propia de la ciudad destinan una media de 200 horas al año solo a cumplir con trámites fiscales, laborales y de Seguridad Social. Y no estamos hablando de pequeñas molestias: cada hora “perdida” cuesta, de promedio, 15 euros.
Hagamos cuentas claras: 200 horas multiplicadas por 15 euros suponen unos 3.000 euros anuales por autónomo. Un dinero que no va a inversiones, a contratar personal, a mejorar servicios o productos, sino a rellenar formularios y esperar a que la administración haga su parte. A nivel colectivo, estamos hablando de más de 9 millones de euros y más de 613.000 horas invertidas en burocracia. Cifras que duelen y que podrían destinarse a crecer y generar empleo.
No es solo una cuestión económica: es tiempo que los emprendedores no pueden dedicar a lo que realmente importa, a hacer funcionar sus negocios. Cada hora que un autónomo pasa entre papeles es una oportunidad perdida de facturar, de atender clientes o de innovar. Y en un contexto económico complicado, esto puede ser la diferencia entre mantener un negocio a flote o cerrar puertas.
La pregunta es inevitable: ¿no deberían las administraciones facilitar la vida a quienes generan empleo y riqueza en Ceuta? Simplificar procesos, unificar trámites y reducir cargas administrativas no solo beneficiaría a los autónomos, sino a toda la economía local. Menos burocracia es más productividad, más ingresos y más dinamismo en la ciudad.
Los datos de ATA Ceuta deberían servir de alarma: estamos permitiendo que la burocracia le cueste millones y horas de vida a quienes sostienen la economía de la ciudad. Si no se actúa, el coste no será solo económico, sino social y cultural: emprender dejará de ser una opción atractiva y se convertirá en un obstáculo constante. Es hora de que la administración deje de poner trabas y empiece a facilitar caminos.
