En Ceuta llevamos un tiempo viendo cómo no dejan de llegar millones desde Madrid para proyectos, planes y parches de todo tipo. Y está muy bien que el dinero venga, porque falta hace. Pero también conviene decirlo claro: buena parte de lo que hoy presume el Gobierno local no se entiende sin ese respaldo económico del Ejecutivo central.
En Ceuta llevamos un tiempo viendo cómo no dejan de llegar millones desde Madrid para proyectos, planes y parches de todo tipo. Y está muy bien que el dinero venga, porque falta hace. Pero también conviene decirlo claro: buena parte de lo que hoy presume el Gobierno local no se entiende sin ese respaldo económico del Ejecutivo central.
Aquí es donde entra el debate incómodo. Juan Vivas gobierna con una tranquilidad que, sin ese flujo constante de fondos, sería bastante más complicada. No es lo mismo gestionar con la caja llena que tener que apretarse el cinturón. Y en ese sentido, el margen que tiene ahora mismo no nace solo de su gestión, sino del dinero que llega desde fuera.
Y claro, eso lleva a una pregunta directa: si en Madrid gobernara el PP, ¿estaríamos viendo esta misma lluvia de inversiones? Es difícil creerlo viendo la trayectoria reciente. Porque muchas de las medidas, ayudas y planes que sostienen hoy la acción política en la ciudad vienen impulsados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Esto no va de negar lo que se hace bien, sino de poner cada cosa en su sitio. Gobernar así también tiene truco: es más fácil vender gestión cuando hay respaldo económico constante. Pero eso no debería tapar el origen de ese impulso ni servir para colgarse medallas en solitario.
Al final, lo justo sería reconocer que sin ese apoyo estatal, el margen de maniobra sería mucho más limitado. Y quizá ahí está la clave: menos discursos triunfalistas y más claridad sobre de dónde viene realmente la capacidad de hacer política en la ciudad.
