La Consejería de Sanidad ha anunciado que ofrecerá charlas informativas al personal de farmacia sobre el programa de cribado del cáncer colorrectal. Una iniciativa que, en teoría, suena bien: más información para los profesionales que pueden desempeñar un papel clave en la detección temprana de una enfermedad silenciosa pero letal. Sin embargo, no podemos dejar de preguntarnos si esto es realmente suficiente o si estamos, una vez más, maquillando la falta de recursos con buenas intenciones.
La Consejería de Sanidad ha anunciado que ofrecerá charlas informativas al personal de farmacia sobre el programa de cribado del cáncer colorrectal. Una iniciativa que, en teoría, suena bien: más información para los profesionales que pueden desempeñar un papel clave en la detección temprana de una enfermedad silenciosa pero letal. Sin embargo, no podemos dejar de preguntarnos si esto es realmente suficiente o si estamos, una vez más, maquillando la falta de recursos con buenas intenciones.
El cribado del cáncer colorrectal es una herramienta fundamental para salvar vidas, pero en Ceuta nos encontramos con un sistema sanitario al límite, donde conseguir una cita médica o acceder a pruebas diagnósticas es, en muchos casos, una odisea. De poco servirá que las farmacias estén más informadas si luego los pacientes se topan con largas listas de espera o con la falta de especialistas que puedan atenderlos a tiempo.
No es que la formación del personal de farmacia sea irrelevante, al contrario, cualquier medida que ayude a mejorar la detección precoz es bienvenida, pero no podemos conformarnos con parches cuando lo que realmente necesitamos es reforzar la Atención Primaria, agilizar los circuitos de derivación y garantizar que los ciudadanos tengan acceso a colonoscopias en un plazo razonable.
Si la Consejería de Sanidad quiere que esta campaña tenga un impacto real, debe ir más allá de las charlas y garantizar que el sistema sanitario ceutí pueda responder con eficacia a un posible aumento de diagnósticos. De lo contrario, estaremos ante otra iniciativa bienintencionada pero ineficaz, como tantas otras que se han quedado en el camino.
Porque en materia de salud, la información es importante, pero sin medios suficientes para actuar, se queda en papel mojado.
