La reciente advertencia de Sanidad sobre el nivel muy alto de infecciones respiratorias en Ceuta no debería pillarnos por sorpresa, pero sí debería ponernos en marcha. Cada invierno repetimos la misma historia: aumentan los casos, se saturan las consultas y terminamos lamentándonos por no haber actuado antes. Esta vez, sin embargo, las autoridades han sido claras y directas: hay que reforzar la vacunación.
La reciente advertencia de Sanidad sobre el nivel muy alto de infecciones respiratorias en Ceuta no debería pillarnos por sorpresa, pero sí debería ponernos en marcha. Cada invierno repetimos la misma historia: aumentan los casos, se saturan las consultas y terminamos lamentándonos por no haber actuado antes. Esta vez, sin embargo, las autoridades han sido claras y directas: hay que reforzar la vacunación.
Es curioso cómo, pese a vivir rodeados de mensajes de salud pública, aún cuesta asumir que la prevención es la herramienta más eficaz que tenemos. Vacunarse no es solo una cuestión individual, sino un acto de responsabilidad colectiva. Cuando las coberturas bajan, todos quedamos más expuestos, especialmente quienes tienen más riesgo: mayores, personas con enfermedades crónicas o sistema inmune debilitado.
En una ciudad tan pequeña y densamente poblada como Ceuta, donde el contacto cercano es prácticamente inevitable, las infecciones respiratorias encuentran un terreno especialmente propicio para propagarse. Y no hablamos solo de gripe: los virus respiratorios están circulando con fuerza y a la mínima descuidada pueden desbordar los servicios sanitarios.
Por eso resulta imprescindible tomar en serio la recomendación: reforzar la vacunación no es una sugerencia cualquiera; es una llamada urgente a evitar males mayores. Si algo hemos aprendido en los últimos años es que las campañas de salud funcionan cuando la gente se implica, no cuando las dejamos para “otro día”.
Quizá haya llegado el momento de cambiar el chip. No se trata de alarmar, sino de actuar con sensatez. Un pinchazo puede parecer poca cosa, pero en situaciones como esta puede marcar una diferencia enorme. En Ceuta, como en cualquier comunidad, la salud se construye entre todos.
