El PP ha lanzado críticas al PSOE por oponerse a la apertura de una aduana comercial en Ceuta y Melilla. La verdad es que no entendemos para qué necesitamos una aduana. Si ya contamos con nuestra flamante Cámara de Comercio, que está haciendo un trabajo tan excepcional. No hay más que ver cómo han florecido los negocios en la ciudad, algunos con grandes escuelas de formación, y otros que se gestionan como si no la necesitaran. Y qué decir de esas iniciativas que impulsan el tejido empresarial local con esa visión de futuro tan característica.
El PP ha lanzado críticas al PSOE por oponerse a la apertura de una aduana comercial en Ceuta y Melilla. La verdad es que no entendemos para qué necesitamos una aduana. Si ya contamos con nuestra flamante Cámara de Comercio, que está haciendo un trabajo tan excepcional. No hay más que ver cómo han florecido los negocios en la ciudad, algunos con grandes escuelas de formación, y otros que se gestionan como si no la necesitaran. Y qué decir de esas iniciativas que impulsan el tejido empresarial local con esa visión de futuro tan característica.
Además, con el crecimiento del juego online, Ceuta ha encontrado su nicho de mercado. Una actividad próspera que no requiere complicadas aduanas ni infraestructuras costosas. Así, nuestra economía se sostiene gracias a los pilares del juego y otros negocios “escolares” bien administrados. Por tanto, insistir en una aduana parece innecesario, ¿no? Las cosas marchan estupendamente, con un modelo económico que algunos llamarían diversificado y que ha demostrado su éxito.
Y por si fuera poco, tenemos a la Consejería de Hacienda, que maneja los recursos de la ciudad de manera tan meticulosa. Su consejera, Kissy Chandiramani, ha demostrado una habilidad inigualable para mantener la estabilidad, sin necesidad de experimentos como una aduana comercial. La planificación y gestión financiera nos han llevado a un punto en el que solo queda sentarse a observar cómo todo se desarrolla con fluidez, sin esas reformas innecesarias que otros pretenden impulsar.
Así que, ¿para qué complicarnos con una aduana comercial, verdad señor Bulaix y señora Chandiramani? Nuestra ciudad parece ir viento en popa con la administración actual, el dinamismo de la Cámara de Comercio y la visión de futuro en Hacienda. No es necesario añadir nada más a una fórmula que, por lo visto, ya es perfecta; aunque claro, solo para unos cuantos, solo para aquellos a los que la apertura de la aduana comercial les supondría no poder seguir con los chanchulleos y seguir llenándose los bolsillos a costa del sufrimiento de los demás y que sí esperan la apertura de la aduana comercial.
