“Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado”. Se agradecen las palabras de Ursula von der Leyen, porque durante demasiado tiempo los ceutíes hemos tenido la sensación de estar demasiado lejos de los despachos donde se toman las grandes decisiones. También se agradece que Bruselas hable por fin de reforzar Frontex, acelerar los retornos y crear sistemas de alerta temprana. Todo estupendo. Pero la pregunta que muchos se hacen en Ceuta es bastante más sencilla: ¿para cuándo, señora Von der Leyen?
“Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado”. Se agradecen las palabras de Ursula von der Leyen, porque durante demasiado tiempo los ceutíes hemos tenido la sensación de estar demasiado lejos de los despachos donde se toman las grandes decisiones. También se agradece que Bruselas hable por fin de reforzar Frontex, acelerar los retornos y crear sistemas de alerta temprana. Todo estupendo. Pero la pregunta que muchos se hacen en Ceuta es bastante más sencilla: ¿para cuándo, señora Von der Leyen?
Porque aquí las emergencias no entienden de calendarios legislativos ni esperan a que Europa termine de redactar reglamentos. Von der Leyen ha anunciado un nuevo Marco Europeo de Respuesta de Emergencia para situaciones como la vivida este verano, pero todavía no ha concretado cuándo estará listo. Y Ceuta necesita prevención ahora, no cuando llegue la próxima crisis. Si de verdad somos Europa, nuestra frontera debe protegerse como cualquier otra frontera exterior de la Unión.
Queremos imaginar que en Bruselas habrá suficientes ordenadores, medios y personal para que estas medidas avancen bastante más deprisa de lo que avanzan algunos expedientes en el CATE de Ceuta. La ironía se entiende sola. Después de lo ocurrido los días 30 y 31 de julio, no parece razonable esperar a que vuelva a producirse una entrada masiva para descubrir otra vez que faltaban herramientas, coordinación o capacidad de reacción.
Y preocupa todavía más cuando vuelve a circular el temor a que pueda producirse otro intento de entrada masiva. Un rumor no puede presentarse como una certeza, pero tampoco debería despreciarse después de la experiencia vivida. Precisamente para eso sirven esos sistemas de alerta temprana que ahora anuncia Europa: para adelantarse a los acontecimientos y no llegar siempre cuando el problema ya está dentro de casa.
Así que bienvenida sea la frase “Ceuta es Europa”. Nos gusta escucharla y era necesario decirla tan alto y tan claro. Pero ahora toca convertirla en hechos. Que Frontex se refuerce, que funcionen las alertas, que existan mecanismos ágiles para los retornos dentro de la legalidad y que Ceuta tenga recursos suficientes antes de la próxima emergencia. Porque los ceutíes ya hemos escuchado muchos anuncios. Esta vez necesitamos que Europa llegue antes que el problema.