La Autopista Nacional
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Hay políticos que necesitan veinte minutos para explicar una crítica y otros que la despachan en cinco palabras. José Luis Martínez-Almeida pertenece, al menos esta vez, al segundo grupo. Del “galgo de Paiporta” al “fantasma de Ceuta”. Hay que reconocerle el ingenio. La frase tiene retranca, sarcasmo y esa mala uva política que convierte una ausencia institucional en un apodo difícil de sacudirse. Y Pedro Sánchez, precisamente, le ha dejado el terreno abonado.

Hay políticos que necesitan veinte minutos para explicar una crítica y otros que la despachan en cinco palabras. José Luis Martínez-Almeida pertenece, al menos esta vez, al segundo grupo. Del “galgo de Paiporta” al “fantasma de Ceuta”. Hay que reconocerle el ingenio. La frase tiene retranca, sarcasmo y esa mala uva política que convierte una ausencia institucional en un apodo difícil de sacudirse. Y Pedro Sánchez, precisamente, le ha dejado el terreno abonado.

Porque los Reyes vendrán a Ceuta. Estarán aquí, pisarán la ciudad y protagonizarán una visita de enorme carga simbólica después de todo lo ocurrido este verano. Sánchez, según lo anunciado, no los acompañará. Curiosa manera de ejercer la Presidencia: cuando una ciudad española atraviesa una situación excepcional, parece que siempre existe algún asunto suficientemente importante como para estar en otro sitio. Para unas cosas, Ceuta es estratégica; para otras, debe de quedar lejísimos de La Moncloa.

Almeida lo ha resumido con bastante más gracia que cualquier argumentario de partido. “Fantasma de Ceuta”. Y lo verdaderamente incómodo del apodo no es su sarcasmo, sino la imagen que pretende transmitir: la de un presidente cuya ausencia resulta políticamente visible. Porque para convertirse en fantasma primero hay que conseguir que todo el mundo note que uno no está. Y en esta ocasión, con los Reyes en Ceuta y Sánchez fuera de la fotografía, difícilmente podía encontrar Almeida mejor escenario para lanzar la pulla.

También tiene su ironía que sea la Corona la que deba poner presencia, cercanía y simbolismo institucional mientras el jefe del Ejecutivo queda fuera de una fotografía que, dadas las circunstancias, tendrá especial relevancia. Felipe VI estará. La reina Letizia estará. Los ceutíes estarán. Y sobre Sánchez habrá que preguntar dónde está. Después de meses reclamando respuestas, explicaciones y presencia del Estado, no parece precisamente la mejor forma de cerrar heridas.

Así que sí, Almeida se ha puesto poético. Poético, irónico y bastante afilado. Del galgo al fantasma hay todo un catálogo de metáforas esperando nuevas entregas. Sánchez decidirá con sus actos si le facilita material para la siguiente. Porque en política los apodos pueden ser injustos, exagerados o interesados, pero cuando alguien te llama “fantasma” y resulta que precisamente ese día no apareces, la réplica se vuelve bastante más complicada.

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Ceuta, Lunes 05 de Octubre del 2026

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