Editorial
Typography
0
0
0
s2smodern

Una década lleva Ceuta oyendo hablar del camping de caravanas y de la rampa de acceso al mar. Diez años de promesas incumplidas, de debates estériles y de eternas vueltas al mismo punto de partida. Y mientras tanto, el Gobierno sigue actuando como si no pasara nada, como si cada interpelación —por insignificante que le parezca— no fuera reflejo del hartazgo de la ciudadanía. La última en recordarlo ha sido MDyC, pero lo cierto es que el Ejecutivo parece tener por costumbre reírse de todo lo que no le convenga, como si fuera poco importante.

Una década lleva Ceuta oyendo hablar del camping de caravanas y de la rampa de acceso al mar. Diez años de promesas incumplidas, de debates estériles y de eternas vueltas al mismo punto de partida. Y mientras tanto, el Gobierno sigue actuando como si no pasara nada, como si cada interpelación —por insignificante que le parezca— no fuera reflejo del hartazgo de la ciudadanía. La última en recordarlo ha sido MDyC, pero lo cierto es que el Ejecutivo parece tener por costumbre reírse de todo lo que no le convenga, como si fuera poco importante.

Y no, no lo es. No lo es para quienes llevan años esperando una solución digna para el disfrute del litoral, ni para quienes viajan en caravana y no tienen un espacio adecuado donde parar, ni para quienes aún creen que la política local sirve para mejorar las cosas. Reírse de estas propuestas es reírse de la gente que las necesita, y eso sí es una falta de respeto.

MDyC hace bien en volver a insistir, pero también le toca subir el tono. No basta con señalar la desidia: hay que poner al Gobierno contra las cuerdas y exigirle, con claridad y firmeza, que cumpla de una vez con su palabra. Porque la paciencia tiene un límite, y ese límite ya se ha sobrepasado con creces.

Resulta difícil de entender cómo asuntos tan sencillos de plantear y ejecutar siguen empantanados por la dejadez política. ¿Tanto cuesta hacer una rampa al mar? ¿Tanto cuesta habilitar un espacio para caravanas? Es evidente que no se trata de falta de recursos, sino de falta de voluntad.

Así que, sí: ya está bien. Ya está bien de tomaduras de pelo. Si el Gobierno no quiere gobernar para todos, que lo diga claro. Pero lo que no puede seguir haciendo es fingir que estos temas son menores cuando en realidad son símbolo de su propia inoperancia.

0
0
0
s2smodern
Joomla SEF URLs by Artio
Ceuta, Miercoles 29 de Julio del 2026

Publicidad