El Ministerio del Interior y, por ende, la Delegación del Gobierno en Ceuta, continúan absolutamente callados ante los continuos, constantes y casi diarios intentos de entrada a nado y a través del perímetro fronterizo que se están produciendo en las últimas jornadas.
El Ministerio del Interior y, por ende, la Delegación del Gobierno en Ceuta, continúan absolutamente callados ante los continuos, constantes y casi diarios intentos de entrada a nado y a través del perímetro fronterizo que se están produciendo en las últimas jornadas.
Decenas de inmigrantes tanto subsaharianos como marroquíes y argelinos se están arrojando al mar y buscando el salto de la doble valla para llegar ilegalmente a nuestra ciudad y, posteriormente, subir vídeos de su proeza a las redes sociales, lo cual se ha convertido ahora en algo habitual.
Lo que es más que evidente es que los agentes de la Guardia Civil están teniendo que arriesgar sus vidas para salvar las de estos migrantes que, a pesar de los riesgos que conllevan estas acciones, tratan de entrar aprovechando el mal tiempo provocado por las borrascas.
Cada vez parece más cerca una auténtica tragedia. Parece que los más de 40 migrantes que aparecieron muertos en las costas de Ceuta el pasado año no son suficientes para que se adopten medidas.
El silencio de Interior y de la Delegación del Gobierno, que ni siquiera da la cifra de acogidos en el CETI, es ya de vergüenza.