La denominada "Marcha por la Dignidad", que este sábado cumplía su edición número doce, es uno de esos eventos que sobran del calendario, sobre todo por repetitiva y poco imaginativa.
La denominada "Marcha por la Dignidad", que este sábado cumplía su edición número doce, es uno de esos eventos que sobran del calendario, sobre todo por repetitiva y poco imaginativa.
La marcha se ha convertido en una reunión de miembros de organizaciones no gubernamentales y de inmigrantes del CETI, los cuales son llamados para "hacer bulto" puesto que, de lo contrario, esta movilización reuniría a cuatro gatos.
Esta cita no vale absolutamente para nada y, además, demuestra que todos los años cantan las mismas consignas e incluso las pancartas suelen ser las mismas, es decir, no se molestan ni tan siquiera en hacer algunas nuevas.
El contenido de la marcha es anodino y los participantes lo único que hacen es andar un poco en una jornada de sábado para darse una vuelta por Ceuta y poco más. Por este motivo, los organizadores deberían ir pensando en hacer otras cosas si quieren pelear por los derechos humanos y no ser tan repetitivos con esta absurda marcha.