Lo que está sucediendo en Ceuta no tiene ningún nombre y es ya para que el hartazgo acabe de mala manera.
Lo que está sucediendo en Ceuta no tiene ningún nombre y es ya para que el hartazgo acabe de mala manera.
Después de que los invasores hayan ocupado distintas zonas de nuestra ciudad de forma clandestina, este sábado le tocó el turno a la playa de Benítez, donde han comenzado a instalar cabañas similares a las de la playa del Trampolín.
Decenas de personas ya están asentadas en Benítez ante la actitud incomprensible del Gobierno que no es capaz de actuar e impedir que estas personas sigan ocupando este tipo de espacios, llenándolos de todo tipo de basuras y residuos, emborránchose, peleándose todos los días y fumando sustancias estupefacientes.
Lo que las playas de Ceuta es una auténtica vergüenza que está siendo consentida por el Gobierno. ¿Qué pasaría si mañana un grupo de ceutíes acampara en la playa de la Ribera o en el Chorrillo? La respuesta es simple: serían expulsados y sancionados.
Los invasores se creen ya con el derecho a hacer lo que les dé la gana ante la pasividad de unas autoridades que serán las responsables cuando suceda una desgracia. Y pensamos que no falta mucho.