Pese al cambio de año, lo que parece más que evidente es que nada cambia ni pensamos que cambiará en la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), entre otras cosas porque parece que la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, continúa mirando para otro lado en el tema sanitario.
Pese al cambio de año, lo que parece más que evidente es que nada cambia ni pensamos que cambiará en la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), entre otras cosas porque parece que la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, continúa mirando para otro lado en el tema sanitario.
Esta jornada festiva de martes ha sido el Sindicato Médico de Ceuta el que ha vuelto a poner voz al desastre de la gestión en este área tan importante.
El Sindicato ha manifestado su desacuerdo con las recientes declaraciones de la delegada del Gobierno en Ceuta, publicadas en medios de comunicación, en la que decía que “no tenemos médicos que contratar”, en referencia a los 21 millones de euros anunciados para la sanidad ceutí.
El SMC considera que estas afirmaciones no se ajustan a la realidad y suponen un intento de eludir responsabilidades políticas y de gestión. El problema de la sanidad en Ceuta no es la inexistencia de profesionales, sino el fracaso del modelo del INGESA y de quienes lo dirigen.
Una vez más, se pone de manifiesto de que algo o mucho no está funcionando en el seno de la institución sanitaria. Sin embargo, pese a la gravedad de muchas de las denuncias, lo cierto es que en la realidad parece que impera una cosa: el pasotismo. Y eso es muy peligroso.